miércoles, 21 de marzo de 2012

RATZINGER, EL PAPA NAZI


Hablar de Ratzinger es meterse en polémica? ¡Sí! Por supuesto. Pero debe ser por principios cristianos un deber de todo ser humano medianamente ilustrado ser un dique para que las aguas turbias del Vaticano sigan inundando a nuestros pueblos.

¿Hay un Pasado nazi" de Benedicto XVl? Este es un capítulo que no tiene secretos.
De joven se enroló en la Juventud Hitleriana, en 1941. Lo admite en su autobiografía
Richard Bernstein y Mark Landler en THE NEW YORK TIMES. ESPECIAL escribieron: “El día después de que el cardenal Joseph Ratzinger se convirtiera en el Papa Benedicto XVI, algunos titulares llamaban la atención sobre un momento oscuro en su pasado, cuando el Papa alemán fue miembro, de la Juventud Hitleriana.”
El Yediot Ahronot de Israel escribió al día siguiente de la elección de Ratzinger como sucesor de Martín V (Del siglo XIV, única sucesión verdadera e ininterrumpida...lo de más es leyenda): "Humo blanco, pasado negro"
The Guardian lo expresó así: "De la Juventud Hitleriana al Vaticano"

TARINGA, un blog, expresa un fuerte razonamiento sobre Ratzinger:
Porque podemos considerar legítimamente a Benedicto XVI como el segundo Papa nazi. sus más fanáticos hagiógrafos no pueden negar el paso de Joseph Ratzinger por la Juventud Hitleriana, en la cual se rendía culto, no al Dios cristiano, sino al Führer Adolf Hitler. Los hagiógrafos aducen, por supuesto, que el ahora llamado Benedicto XVI fue "obligado" a enrolarse en la Juventud Hitleriana. Es cierto que desde 1936 la participación de los jóvenes alemanes era obligatoria; pero para ser admitidos, los participantes debían demostrar su "pureza racial" y llevar cursos intensivos de ideología nazi. Ello es importante, dado que las concepciones de Ratzinger sobre temas como el rol de la mujer -meramente reproductivo- o sobre las causas de la homosexualidad -una "enfermedad moral"- develan que Benedicto XVI no pasó por el correspondiente proceso de desnazificación mental. Difícilmente el joven Ratzinger hubiera podido hacerlo, dado que su padre -policía de profesión, bajo las órdenes de la Oficina de Seguridad del Reich dirigida por Heinrich Himmler- fue, sin lugar a dudas, un nazi convencido; de no haberlo sido, hubiera sido despedido sin más trámite. Opuesto a lo que afirma el Observatore Romano que afirma que el padre de Ratzinger tuvo que mudarse de residencia por no apoyar abiertamente el nazismo.
Algunos curas me han dicho: Si tú no eres católico, ¿en qué te afecta quien es o qué hace el Papa Romano? Mi respuesta es…en mucho. Dios me ha levantado en este país (México) como un profeta de Dios para México y América Latina, en donde el Evangelio de Jesucristo debe ser sembrado en substitución de la Religión Romana impuesta a punta de fusil y opresión del indio.
Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, tenía 17 años cuando militó en las Juventudes Hitlerianas y vistió el uniforme del III Reich. “Le obligaron. ¿Qué otra cosa podía hacer?”, alegan sus defensores. Vaya una pregunta. Hubiera podido desertar, por ejemplo, como hicieron otros muchos antes que él y como finalmente hizo él mismo, aunque sólo cuando era ya evidente que los nazis iban a perder la guerra. Lo capturaron las tropas aliadas cuando huía.

En fin, que fue nazi hasta ya talludito, lo cual debería aconsejarle, así fuera sólo por pudor, no pretender erigirse en autoridad en asuntos de antinazismo. Pero el actual Papa no se corta un pelo y, de la misma manera que se las da de experto en relaciones sexuales y en contracepción sin que se le conozca ninguna experiencia en la materia (no digo que no la tenga: digo que no se le conoce), dictamina sobre las relaciones que mantuvieron el Vaticano y el III Reich como si él no fuera juez… y partes, en plural.
Así que no es de gran esperanza y menos de semilla de grandes valores cristianos, el Papa que visita a México para impulsar a la candidata del Yunque y el Opus Dei a la Presidencia de la República. Pero así como el Papa bendijo a Hitler y a Musoloni y perdieron, así perderá la mujer que recibirá esta semana la bendición papal para ser Presidenta de México. Con esa bendición del papa perderá.
Por eso dice Jesucristo:
34. Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.
35. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre.
36. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

Así que por este antecedente y por otros mil, qué lástima que Ratzinger viene a México.

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