jueves, 1 de septiembre de 2011

EN LAS FIESTAS PATRIAS


Apóstol Dr. Gabriel Sánchez Velázquez 


En este mes, como nación independiente, celebramos nuestro CCI aniversario.
Como mexicanos nos sentimos privilegiados de haber nacido en esta tierra; y en este contexto, es de primordial importancia con cada mexicano que:
1.– DIOS NOS AMA. El Evangelio de Juan 3.16 dice: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.
Y dice el Señor Jesucristo en Juan 10.10: El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Y ¿Por qué los hombres no conocemos de ese grande amor de Dios?
2.– PORQUE EL HOMBRE ES PECADOR Y ESTÁ SEPARADP DE DIOS.
Dice la Epístola a los Romanos 3.10: Como está escrito:  No hay justo, ni aun uno
Y dice Romanos 3.23:  por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios
Entre Dios y el hombre hay un abismo llamado pecado. El hombre quiere llegar a Dios y ha inventado religiones y filosofías, pero no logra su objetivo.
3.– DIOS TOMA LA INICIATIVA PARA RESOLVER EL PROBLEMA DEL HOMBRE.
Viendo Dios la condición del hombre, por amor a nosotros se encarnó en Jesucristo,

Por amor a nosotros, se encarna en Jesucristo y muere clavado en el calvario. Juan 14.6 dice: Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
No hay más que un camino para llegar a Dios, se llama JESUCRISTO.
4.– PARA LLEGAR A DIOS Y SER SALVO, DEBES RECIBIR A JESUCRISTO POR LA FE EN TU CORAZÓN.
Dice Apocalipsis 3.20: He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo
En todo tiempo, Jesucristo está a la puerta de tu corazón y llama, si tú le abres la puerta y le invitas a entras, Él entrará y te dará como regalo suyo, la salvación que compró para ti en la cruz del calvario.
Además Blas Pascal dijo: En el corazón del hombre, hay un vacío con la forma de Dios que nadie puede llenar sino sólo Dios.