jueves, 14 de julio de 2011

LA ARMONÍA SE CONSTRUYE DESDE LA INTIMIDAD


El Apóstol Dr. Gabriel Sánchez Velázquez
en una ministración en Filadelfia Gustavo A. Madero
 “No se nieguen el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparse sosegadamente en la oración; y vuelvan a juntarse en uno, para que no les tiente Satanás a causa de su incontinencia” 1 Cor.7:5.
INTRODUCCIÓN
Matrimonio: regresa la pasión. En varios artículos de Sexualidad sana hemos tratado el fenómeno del declinar del deseo sexual con el tiempo. El deseo en esas condiciones no sólo podría disminuir sino hasta desaparecer, particularmente en la mujer. Sin embargo no se conoce concretamente qué factores contribuyen a este proceso. Para intentar dilucidarlo Karen E. Sims y Marta Meane, 2010, condujeron entrevistas a 19 mujeres casadas en las que el deseo sexual había declinado. Se les hizo dos preguntas: ¿A qué se podía deber?  y ¿Qué factores impedirían su restauración?
A) DE SUPREMA IMPORTANCIA
Cuando un matrimonio luce bello por fuera es que en la intimidad hay acuerdo mutuo. Este principio irrenunciable para los matrimonios estables y felices, se encuentra así en las Sagradas Escrituras: “No se nieguen el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparse sosegadamente en la oración; y vuelvan a juntarse en uno, para que no les tiente Satanás a causa de su incontinencia”   (1 Cor.7:5). Para cultivar la armonía con tu pareja, tienes que buscar el acuerdo entre ustedes, porque éste constituye el medio por el cual los esposos logramos  la verdadera armonía y el compañerismo que deseamos en nuestro respectivo matrimonio. 
En todas las decisiones y cada asunto que tenemos que resolver, Dios quiere que los esposos recordemos que somos uno y  busquemos el acuerdo justo y equitativo.
 El apóstol Pablo enseñó este principio cuando escribió a los corintios acerca de las decisiones en lo más íntimo de la relación matrimonial: la unión sexual.
a)           DEBE HABER UN FUNDAMENTO SÓLIDO.
Si un matrimonio se establece con bases sólidas, hay mucha garantía de éxito. Será un matrimonio armonioso. Y ¿cuáles son esas bases sólidas?
Aquí anoto lo que a muchos consejeros matrimoniales consideramos que es primordial, aparte de una estabilidad económica y un nivel académico similar, un antecedente cultural común, lo fundamental es que ambos cónyuges se amen intensamente y quieran vivir unidos y fusionarse en un solo ser.  Quienes suponen que el sexo es  la base y el fundamento del matrimonio, tienen un fundamento quebradizo, inseguro. Pero cuando  el amor verdadero, que busca siempre el bien del cónyuge; esa es la base del éxito matrimonial, siempre. Para los cristianos, el fruto del Espíritu será la base certera para el matrimonio: El amor, el gozo, la paz,  la paciencia, la benignidad la bondad, la mansedumbre, la templanza; y el servicio en la pareja es el verdadero fundamento del matrimonio y por supuesto,  de las relaciones con otras personas y con Dios. En  estos casos se vive con mayores ventajas, que en los casos en que un cónyuge se casó por necesidad, por conveniencia o por lástima.
Decir que una pareja se ama intensamente, será siempre algo relativo. Pues no todos entendemos lo mismo por amar. Pero lo que sí es verdad,  es que cuando hay una decisión sincera de compartir la vida con otra persona y un sentimiento fuerte de atracción mutua, habrá una mayor armonía en la intimidad. Lamentablemente, las estadísticas nos indican que más del 30% de los matrimonios llevan una vida sexual insatisfactoria. Esto es alarmante, porque pone en riesgo la estabilidad de éste.  
Creo que es aquí donde cabe la expresión paulina no siempre bien comprendida. I Tesalonicenses 4.5  Pablo afirma: “no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios”
He escuchado explicaciones de algunos líderes religiosos con escasa información académica que tuercen este versículo al grado de aconsejar que dos esposos solo deben tocarse ligeramente para procrear hijos y ya. Pero la expresión de Pablo está lejos de esa interpretación errónea; ya que afirma Génesis 1.31: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto” Y fue Dios mismo quien creó al ser humano con sexo, no así los ángeles que son asexuales.
Entonces, si Dios creó al hombre y lo dotó de sexualidad es para que dentro de sus mandamientos, el hombre disfrute plenamente de esa área de su vida. Dios todo lo que hace, lo hace con un propósito.  Él nos creó con esos deseos sexuales, que producen buenos frutos, tales como la unión y estabilidad de la pareja, el placer y la satisfacción íntima; frutos que se cultivan con la buena relación sexual.
Cuando una pareja, y particularmente la mujer, vienen al matrimonio con una idea herrada del papel maravilloso que juega le sexo en la vida de un matrimonio, tendrá tropiezos, y muy serios.
b)           EVÍTESE EL RECHAZO EN LA INTIMIDAD.
La expresión griega: me apostereite allelouV  “me apostereite allelous” que se ha traducido: “No se nieguen el uno al otro”, literalmente debe traducirse. “no os privéis el uno del otro” e inmediatamente pone la razón. Hay un grave peligro cuando uno de los cónyuges toma una actitud de rechazo o negación en las relaciones íntimas; y es que la incontinencia del otro cónyuge queda expuesta a buscar  a otra persona con quien establecer las relaciones negadas por su pareja.
En otras palabras, aquí se expone la raíz fundamental para el adulterio. En mi trato directo con cientos y cientos de familias con problemas de adulterio, he descubierto que, todo marchaba bien hasta que el cónyuge que se presenta en mi oficina como la víctima de una traición, resultó ser la causante del adulterio de su pareja. ¿Por qué? Porque su pareja le buscó, le buscó y le buscó, y ésta se negó, se negó y se negó.  Entonces a la luz del día, nada estaba sucediendo, pero en la intimidad había llegado la ruptura.
La inapetencia sexual de alguno de los cónyuges, debe ser combatirse. Ésta se puede dar por conflictos de comunicación, cansancio, rutina, estrés, enfermedades, problemas financieros serios, etc. Todo esto debe hablarse para encontrar una solución. Si  una persona tiene inapetencia sexual, muy probablemente su pareja no la tiene. Negarse al sexo expone a su pareja al adulterio; a buscar afuera esa satisfacción sexual que no está encontrando dentro del matrimonio. Por supuesto que esta realidad no justifica el adulterio del cónyuge afectado.
c)            PROCÚRESE UNA COMUNICACIÓN FRANCA Y FLUÍDA
 En este mismo versículo de I Corintios, la palabra “mutuo consentimiento” significa armonía. El término griego es sunfonou (sunfonou), de donde también tomamos nuestro vocablo sinfonía.
En América Latina es muy frecuente que cuando la esposa está insatisfecha sexualmente se queda callada. Y jamás se lo dirá a su esposo por un falso sentido de humildad o heroísmo. Pero los tiempos han cambiado. Creo que ya sea el esposo o la esposa, deben tener la capacidad de comunicar con su pareja estos aspectos íntimos, del mismo modo como hablan de finanzas, de los hijos o de alguna enfermedad que enfrentan. Al hablar del problema, los esposos deben tener claro que, la donación de los esposos en el diálogo sexual es la expresión más profunda y completa del amor conyugal y que debe mantenerse a flote ante cualquier adversidad. 
Cuando la comunicación es fluida, se evitan los problemas o se afrontan de manera conjunta.
d)           AYUDA PROFESIONAL
Actualmente existe una gama de ayuda profesional para este caso. Si es necesario a juicio de la misma pareja, deben acudir a un consejero matrimonial, asegurándose de que se trata de un profesional capacitado para atender el caso. De preferencia, un pastor cristiano. De no tener la posibilidad de conseguir uno; allí están los siquiatras, los sicólogos o los sicoanalistas que seguramente en casos agudos, serán de gran ayuda.
CONCLUSIÓN.
Todavía tiene que haber una plena transformación en los conceptos sobre el matrimonio  y la sexualidad tanto en los pastores como en los discípulos de las iglesias cristianas evangélicas y de la sociedad en general, para que se obtenga una mayor sanidad interior y un mejor desempeño de las parejas en la intimidad. Cada generación ha tenido que afrontar diferentes obstáculos para mantener unido un hogar. Nuestra generación está plagada de peligros contra la supervivencia de un matrimonio; pero nosotros, los hijos de Dios, tenemos el recurso del Evangelio. La Palabra de Dios debe iluminar nuestro camino también en esta área fundamental de nuestras vidas.

jueves, 7 de julio de 2011

UNA MIRADA SINÓPTICA DE LA RESTAURACIÓN

Apóstol Dr. Gabriel Sánchez Velázquez y esposos Morfin

Versículo clave: “A quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo”
Hechos 3.21

Objetivo: Comprender a groso modo, a qué se deben tantos cambios y movimientos en las iglesias evangélicas, especialmente en aquellas en que hay un auténtico avivamiento.

HAY UN AVIVAMIENTO
Cuando miles y miles de cristianos evangélicos en todo el mundo se sienten turbados porque las iglesias cristianas están en una actividad dinámica, cambiante y renovada, y se preguntan: ¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué ahora hay manifestaciones en la iglesia que antes no había? ¿Hemos perdido la brújula? ¿Por qué los pastores de nuestros abuelos no trataron los temas que ahora se tratan?...solo hay una respuesta bíblica viable: Los tiempos de la restauración de todas las cosas han llegado.

Así como hay cristianos fríos e indiferentes a los retos proféticos de nuestra generación, también hay millones de cristianos fieles para quienes la promesa del Salmo 101.6 es una vivencia: “Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; El que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.”

En Joel 2.28-29, Dios promete que vendría el Espíritu Santo sobre toda carne, es decir, sobre los siervos de Dios. Dios nos ha concedido que esta generación se cumpla dicha promesa: “Después de esto,
derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano. Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán, tendrán sueños los ancianos visiones y  los jóvenes. En esos días derramaré mi Espíritu aun sobre los siervos y las siervas. En el cielo y en la tierra mostraré prodigios: sangre y fuego y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas  y la luna en sangre antes que llegue el día del Señor, día grande y terrible”



LAS COSAS COMIENZAN A SER COMO AL PRINCIPIO
Del mismo modo se está cumpliendo en estos días la experiencia en cristianos llenos del Espíritu Santo, de moverse en el plano de lo sobrenatural; tal como lo afirma Romanos 12.6: “De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe”

Haciendo un estudio cuidadoso de las Escrituras, nos percataremos de que ya en el Antiguo Testamento hay antecedentes de un mover de Dios en siervos que aprendieron a caminar en el plano de lo sobrenatural:
Por  ejemplo: Elías hizo descender fuego del cielo. Por medio de Moisés Dios abrió el mar rojo. A través de Eliseo, hay resurrección de muertos.

Viniendo al Nuevo Testamento, al resucitar el Señor Jesucristo dijo a sus discípulos en Marcos 16.17 “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas”
Romanos 11.29, dice que los dones de Dios son irrevocables, es decir, que no se van a ir, pero si los podemos apagar.  

En los días de la Iglesia Neo-testamentaria, era una confesión de en cuanto a los dones del Espíritu Santo, que estos eran irrevocables, de manifestación permanente. Dice Romanos 11.29 
“Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.”

1 Timoteo 4.14 dice que al ser bautizados en el Espíritu Santo hay manifestación de los dones.

LA IGLESIA PASÓ POR UN DETERIORO
Después de un tiempo glorioso, vino un enfriamiento de la iglesia debido a la mezcla con el paganismo en el Siglo III. Mezcla que desembocó en la muerte espiritual del Cristianismo en el siglo IV, con Constantino como emperador romano; quien convocó, presidió e hizo decretos teológicos sobre el Concilio de Nicea en 325 lo que   propició que se diera la  mezcla religiosa, de costumbres, tradiciones con la verdadera fe cristiana.

El Emperador Constantino,  no entendía los detalles de las discusiones de teología,  porque era el sumo pontífice de la religión Mitraísta, pero al darse cuenta que  el grupo de Atanasio no cedería, y sería complicado mantener el orden del Imperio, aconsejado del Obispo Osio, decidió en favor de Atanasio

 A partir de entonces, ya no se persiguió más a los cristianos, pero se perdió el poder, pues no se buscaba a Dios de todo corazón debido a las enseñanzas ajenas a la palabra de Dios. La manifestación de los dones se perdió, aunque siempre hay un remanente fiel y estos fueron rechazados y  perseguidos.

En Joel 1.10 se menciona el trigo, el mosto y el aceite que son símbolos de la palabra de Dios, el Gozo de la salvación y de la Unción, como elementos que se pierden.

TIEMPOS DE  RESTAURACION
La palabra restauración apokatastasiV (APOKATASTASIS) viene de dos términos griegos: el prefijo apo  (APO) que significa de nuevo, de vuelta y katistemi (KATHISTEMI) poner en orden. Así que restauración es volver a poner las cosas en su estado original, en su orden original. Y eso está haciendo Dios con su Iglesia en esta generación.

 Dice  Joel 2.28: “Responderá Jehová, y dirá a su pueblo: He aquí yo os envío pan, mosto y aceite, y seréis saciados de ellos; y nunca más os pondré en oprobio entre las naciones”.

La Restauración tiene 3 etapas:



















EL PAN
Dice Jesús en Mateo 4.4: “No solo de pan vivirá el hombre sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”

PAN es la Palabra de Dios, la Biblia. Vinieron los precursores de la Reforma: Pedro Valdo tradujo en Nuevo Testamento al provenzal. Y los reformadores tradujeron la Biblia en las lenguas vernáculas. Juan Hus quien fuera quemado vivo por el concilio de Constanza el 6 de julio de 1415. Su grito profético fue: “Volvamos a la Biblia” y antes de morir en la hoguera le dijo al verdugo: " Vas a asar un ganso[1], pero dentro de un siglo te encontrarás con un cisne que no podrás asar."[2]

MOSTO
Es el gozo de la salvación. Dice Salmo 51.12: “Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente”. En 1517 Martín Lutero clava sus 95 tesis en una catedral de  Wittenberg en Alemania. El tomó como base Habacuc 2.4: “He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.” 
Después vienen Juan Calvino, los hermanos Wesley, etc. Al predicarse la Palabra, la gente principia a tener nuevamente el gozo de la salvación.

ACEITE
es la unción del Espíritu Santo. Dice el Salmo 23,5: “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”. La manifestación final de  la lluvia tardía; con la manifestación  de los dones. Esta etapa principia a manifestarse  a finales del siglo XIX. Aunque  El movimiento pentecostal moderno nació el 1 de enero de 1901, en un pequeño colegio bíblico de Topeka, Kansas. El colegio era dirigido por  Charles Parham, un pastor metodista con trasfondo en el Movimiento de Santidad. Se produjo entonces un "despertar" protestante, denominado habitualmente como avivamiento pentecostal que muy pronto se extendió por diversas denominaciones e iglesias alrededor del mundo.
Y a partir del establecimiento del Estado de Israel, viene otro oleaje conocido como Neo Pentecostalismo.
Algunos énfasis de esta corriente son:
1.- Restauración del ministerio de apóstoles y profetas.
2.- Restauración de todos los dones. La necesidad de manifestar no solo hablar en lenguas como oración,  sino la manifestación de  todos los dones.

3.- Restauración de la alabanza con pandero y danza.

4.- Restauración  del Gobierno Teocrático en la Iglesia.
5.- Guerra espiritual.  Derribar potestades satánicas que han gobernado ciudades y naciones.
CONCLUSION: Cuando el Señor  nos visita, es imprescindible estar dispuestos a dejarnos guiar por su Santo Espíritu para entrar a este plano maravilloso de lo sobrenatural que implica la restauración de todas las cosas.


[1] hus significa ganso en lengua bohemia.
[2] Se suele identificar a Martín Lutero con esta profecía pues 102 años después clavó sus 95 tesis en Wittenberg, y comúnmente se lo suele identificar con un cisne.

jueves, 30 de junio de 2011

IDÓNEOS PARA SER ARMONIOSOS



Apóstol Dr. Gabriel Sánchez Velázquez hablando sobre
la armonía en los cónyuges en Filadelfia- GAM
 “Más él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae.”        Lucas 11:17
I N T R O D U C C I Ó N
Los estudiosos de la conducta humana han descubierto que las parejas que duran más tiempo casadas, se integran de cónyuges que provienen del mismo ambiente cultural y que se conocieron desde la infancia. Esto es, cuentan con mayor número de experiencias similares. Pero no se trata solamente de que tengan el mismo ambiente cultural, el mismo idioma, sino la misma experiencia espiritual.
Entendamos de una vez,  la vital importancia que tiene el hecho de que los cónyuges sean de la misma experiencia de salvación, de una misma visión y de una mismo sentir, para formar un hogar más que vencedor. En fin, un hogar armonioso.
En la actualidad la familia ha sido muy atacada por el enemigo, cada vez hay más divorcios e hijos con padres separados  y ellos son los principales afectados.
Esta desintegración familiar trae como resultado la delincuencia, adicciones, rebeldía etc.…, este es el principal propósito del enemigo.
Actualmente los jóvenes ven al matrimonio como algo anticuado y pasado de moda, ahora es más común la unión libre, por eso es muy importante hacer conciencia en los hijos que el matrimonio es un pacto para toda la vida y no un simple contrato que se pueda romper en cualquier momento.
Sin embargo, con todo y todo, el orden de Dios para la preservación humana en este mundo sigue siendo el matrimonio monogámico.  Me sumo a la visión de Martin Luther King (1929-1968) pastor evangélico estadounidense, cuando dijo: “Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.”

¿COMO SON LOS CÓNYUGES IDÓNEOS?
La historia del primer hogar principia con el sentir de Dios, de acuerdo a Génesis 2:18 que nos declara: “Y el señor Dios dijo: No es bueno que el hombre este solo; le haré ayuda idónea.”  Lo hemos afirmado en muchas ocasiones y aquí lo repito. El hogar nació en el corazón de Dios. Del corazón de Dios surgió el concepto de fidelidad conyugal y de monogamia.
 DEFINICIÓN ETIMOLÓGICA:
El término IDÓNEO, aparece en el nuevo testamento una sola ocasión, en 2ª de Timoteo 2:2 que dice: “Y lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”
 Aquí el termino griego es ikanoV (HIKANÓS): Originalmente significo “QUE ALCANZA A”. Tiene el sentido de suficiente.
A) SUFICIENTE
Esto es completamente digno, pleno, abundante. El hombre necesita una esposa que sea lo suficientemente capaz de sostenerse fiel en el hogar. Y la mujer necesita un varón lo suficientemente capaz como para sostener un hogar. Este es el primer sentido del término idóneo.
En el matrimonio la idoneidad también se refleja en la capacidad para producir concordia en la vida diaria. No es aconsejable que una pareja de novios contraiga nupcias, si de antemano, siempre están chocando y peleando. Dichos desencuentros en el noviazgo son presagio de fatalidad para el matrimonio. Tal como lo dijo Salustio (83 AC-35 AC) Caius Sallustius Crispus. Historiador latino:   “La concordia hace crecer las pequeñas cosas, la discordia arruina las grandes”.
Pero también idóneo viene del término IDEA: Se trata de personas que tienen las mismas ideas, tienen los mismos ideales, tienen la misma escala de valores y miran la vida con los mismos ojos , cuando un hombre y una mujer  tienen esta cualidad en común, se establece la idoneidad para establecer un matrimonio armonioso.
b)  LA MISMA EXPERIENCIA DE SALVACION
Citar la Biblia es un privilegio para cualquier escritor. Dice Amós 3.3:”¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? ¿Rugirá el león en la selva sin haber presa? ¿Dará el leoncillo su rugido desde su guarida, si no apresare?”
El primer mandamiento de Dios que muchos cristianos han ignorado al casarse con una persona inconversa y que les ha traído mucho sufrimiento esta puesto en 1ª de Cor. 6: 14-18 particularmente en el versículo 1 que dice: “No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos,  pues ¿Qué asociación tiene la justicia y la iniquidad? ¿O que comunión la luz con las tinieblas?.”
Esto es, la Biblia no solo no garantiza que alguien que es cristiano y se casa con una persona inconversa podrá ser feliz en su matrimonio, sino que es categórico. “UN CRISTIANO NO PUEDE VIVIR BIEN SI SE CASA CON UNA PERSONA INCONVERSA”: De allí, la prohibición de tales matrimonios.
c) LA MISMA ESCALA DE VALORES.
Mary Ann Todd Lincoln (13 de diciembre de 1818 – 16 de julio de 1882) fue la Primera Dama de los Estados Unidos, mientras su esposo, Abraham Lincoln, ocupaba el cargo de decimosexto Presidente de los Estados Unidos, entre 1861 y 1865. De entre las biografías que he leído la de este matrimonio me entristece fuertemente. Sus pleitos fueron del dominio público. Tuvieron una total   ausencia de armonía.
Una mañana estaban desayunando cuando él era juez, y ella le embrocó la jarra de café hirviendo sobre su traje de gala en pleno restaurante. Ya en la Casa Blanda ella se dio en despilfarrar de manera escandalosa el dinero  de manera que mereció el repudio del pueblo norteamericano. Un día Linconln estaba sesionando en el salón oval, cuando ella entró peleando e interrumpiendo la sesión, de manera que la guardia tuvo que retirarla en peso. A la muerte de Lincoln ella se negó a desocupar la Casa Blanca hasta que la retiraron  con la fuerza pública. Murió enferma de la columna y con cataratas, en la más extrema pobreza porque después de enviudar siguió despilfarrando dinero hasta que literalmente se acabó todo y pidió refugio con una hermana suya. Solía decir con frecuencia, soy más importante que Dios, porque Dios se escribe (God) con una g mientras que (Todd) mi apellido se escribe con doble d.
Entre tanto que Lincoln era un hombre de estado, un visionario, un libertador, su esposa nació para despilfarrar dinero sin interesarle el bien de nadie sino de sí misma. ¿Idóneos? ¡No! Para nada.
Pero en la Historia Universal hay casos contrastantes con Los Lincoln. Uno de esos matrimonios extraordinarios es el de Winston Churchill. El 2 de septiembre de 1908, Churchill contrajo matrimonio en Westminster, con Clementine Hozier, una brillante mujer de gran belleza, pero falta de recursos económicos. Tuvieron cinco hijos: Diana, Randolph, Sara, Marigold (que falleció en su infancia) y Mary (quien ha escrito un libro sobre sus padres). Clementine Hozier fue una esposa idónea para Churchill. Lo acompañó a todas partes donde era necesario. Lo defendió contra viento y marea. No toleraba que le hicieran críticas públicas a su esposo.
Un dato tierno de su carácter era que durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Churchill era Primer Ministro de la Gran Bretaña, Clementine lo esperaba pacientemente todas las noches hasta que él llegaba a casa, así fuera a la media noche o en la madrugada. Siempre lo recibió a la puerta con un beso y una sonrisa, y siempre tuvo para él, una taza de té. Jamás hubo en sus labios un reproche por la hora en que llegaba. Ella sabía de sobra que su esposo estaba trabajando intensamente por el bien de Inglaterra, y ella se sentía copartícipe de dicha empresa.
CONCLUSIÓN.
Leí en el frontispicio de una casona antigua en el centro de la ciudad de Aguascalientes en la República Mexicana: “Bienaventurado el varón, noble o plebeyo, en cuyo hogar gozad e paz” Lo leí cuando era un joven soltero. No lo he olvidado jamás.
Si anhelamos construir un hogar armonioso y estable, hagámoslo correctamente desde el principio. Asegúrate de contraer nupcias con una persona idónea.

lunes, 27 de junio de 2011

LA VOZ DE LA TÓRTOLA


Impresionante. Sencillamente resulta impresionante el pasaje profético de Cantares 2.12 que proclama sobre los pueblos de la tierra
: “Se han mostrado las flores en la tierra, 
    El tiempo de la canción ha venido, 
    Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola.”
   A) FLORES EN LA TIERRA. Ha llegado el aviv de Dios, la primavera del Rey. El que da la lluvia a su tiempo extendió su mano para mostrar una vez más flores en la tierra.  Dios nos habla de esperanza, de vida nueva, de nuevas oportunidades, de un nuevo avivamiento.
B) TIEMPO DE LA CANCIÓN. Nuestra sociedad ha atravesado un túnel de dolor, de angustia, de desesperanza. Pero ahora el Dios del cielo se dispone a cambiar nuestro lamento en baile.
Ahora ha llegado eel tiempo de la canción. Oh! Aleluya.
Y son los redimidos de Jehová quienes saldremos a las calles y a las plazas para llevar esa canción de vida, la canción de redención para las multitudes que parecen ovejas sin pastor.
Pero no puedes llevar al mundo una canción de esperanza, si tu corazón no se encuentra en victoria, lleno de optimismo, de esperanza.
C) LA VOZ DE LA TÓRTOLA. Es la más pequeña de las palomas. Nada más verla llaman la atención lo vistoso de su colorido plumaje. El canto de la tórtola es  un “rurr-rurr-rurrr” que manifiesta reiterativamente un gran número de veces. Y a los santos nos hace recordar la convocatoria del Espíritu Santo para ir e impactar a la nación.
PUEBLO DE DIOS: Los redimidos por la sangre de Jesucristo, estamos convocados ya, por el Espíritu Santo de Dios para impactar con el Evangelio nuestra ciudad, nuestra nación. Marchemos como ese ejército invensible que somos para la gloria de Jesucristo.

martes, 21 de junio de 2011

¿PAPAS EXCOMULGADOS?


Añadir leyenda

¿PIENSA VALIOSO LECTOR: SI EL OBISPO DE ROMA FUE SIEMPRE EL PAPA, ¿POR QUÉ HUBO MUTUA EXCOMUNIÓN ENTRE ROMA Y CONSTANTINOPLA?

A la luz de la Historia, la imposición de la sede romana fue larga,  compleja e inconclusa

EL GRAN CISMA DE 1054
Las iglesias nacionales anticalcedonenses, nunca reconocieron la primacía de Roma; porque Roma ni las fundó, ni tuvo nunca una ministración real para ellas.
Roma ha escrito la Historia a su conveniencia y el pleito por la supremacía de Roma sobre Constantinopla, que Roma llama cisma, que sucedió en 1054, cuando  Constantinopla simplemente se mantuvo incólume en su convicción de que Roma no tenía fundamento teológico, histórico o administrativo para imponer su jurisdicción sobre el Oriente, fue solo eso, una confirmación de que Roma no era cabeza de la Cristiandad.
No obstante las contradicciones respecto a la evangelización de Bulgaria, la unidad entre estas dos iglesias se había mantenido hasta aquella fecha aunque sin aceptar una, la supremacía jurisdiccional de la otra; por el contrario, el proceso de alejamiento entre Roma y Constantinopla fue en aumento. Pero ya hay que re escribir la Historia, se hubiera tratado de un cisma si, alguna vez ambas jerarquías hubieran estado unidas; pero no. La única unidad era de insinuación de parte de Roma como siempre actúa, más no de facto.
Repito, la relación de unidad entre Constantinopla y Roma nunca fue real y menos con definición jerárquica; sino insinuante,  muy débil, sutil. Sin embargo la situación todavía no era hostil, como llegaría a ser cuando el obispo de Roma en su ambición desmedida de poder temporal exigió supremacía sobre las Iglesias en el Oriente. En Constantinopla había iglesia de rito latino y en el sur de Italia, de rito griego. Nuevos choques (otro nivel de divergencias) se tomó cuando surgieron nuevos factores.
El papado reformado mostró una nueva sed de poder, que es su única virtud desde los días de Constantino el Grande; e insistía cada vez más sobre sus propios derechos jurisdiccionales. Las discusiones acerca de las posesiones bizantinas en el sur de Italia contribuyeron a esta mala relación; en fin, como factor último, decisivo, que ha provocado el enfrentamiento: los normandos, que se habían infiltrado en el sur de Italia y los cuales trataron de aprovechar las posiciones divergentes. En último análisis todo estalló con los normandos.
El papa León IX trató de recuperar la jurisdicción perdida sobre Italia meridional y Sicilia, que durante el iconoclasmo, el Basileus León III, Isaurio "El Sirio"; general de Bizancio (del 717 al 741)  había quitado al papado y confiado al patriarca de Constantinopla. Este papa itinerante también tuvo sínodos en la parte bizantina del mediodía y consagró en el 1050 a su estrecho colaborador Humberto de Silvacándida como arzobispo de Sicilia (un título que antes no existía). El papa esperaba al inicio obtener la ayuda de los normandos (en su proyecto de tener de nuevo la jurisdicción de Italia del sur), pero estos comenzaron pronto a amenazar no sólo las posesiones bizantinas sino también las de los Estados Pontificios Y como León IX no tenía a disposición un ejército potente, se volvió al emperador Enrique III, pidiéndole que mandara una armada alemana contra los normandos. Sin embargo, en Alemania muchos  obispos  no estaban de acuerdo con este proyecto.
El consejero de Enrique III, el obispo Gebeardo logró convencer al emperador de no mandar un ejército en ayuda del papa. Otra prueba de que realmente el papa no tenía supremacía en Alemania.
Entonces hubiera sido posible una alianza del papa con los bizantinos; el gobernador bizantino en Italia meridional Argyros mostró interés para una tal alianza con el papa; pues una tal campaña les convenía a los bizantinos, contra los normandos. Y en el preciso momento cuando el papa quiso concluir un pacto militar con el gobernador bizantino, intervino el patriarca de Constantinopla, Miguel Cerulario, el cual se opuso enérgicamente a tal alianza.
¿Quién fue Miguel Cerulario? Miguel I Cerulario, (* Constantinopla,  1000 –  21 de enero de 1059). Patriarca de Constantinopla de 1043 a 1058.
Elegido el 25 de marzo de 1043, su patriarcado coincidirá con el pontificado de León IX, y a él le tocaría frenar la ambición desmedida de León IX.
El enfrentamiento con Roma se inicia en 1051 al acusar Cerulario a la Iglesia occidental de herejía judaica por utilizar pan ácimo en la Eucaristía, y amenazar con el cierre de las iglesias latinas de Constantinopla que no adoptasen el rito griego.
El papa León IX que, amenazado por los normandos, buscaba una alianza con Bizancio mandó, en 1054, una embajada a Constantinopla encabezada por su colaborador, el cardenal Humberto de Silva Candida, y formada por los arzobispos Federico de Lorena y Pedro de Amalfi.
Los legados papales negaron, a su llegada a Constantinopla, el título de ecuménico al patriarca, de Constantinopla y, además, pusieron en duda la legitimidad de la elevación de Cerulario al patriarcado.
El patriarca se niega entonces a recibir a los legados y, Humberto responde publicando su “Dialogo entre un romano y un constantinopolitano”, en el que se burla de las costumbres griegas, y excomulgando a Cerulario mediante una bula que depositó el 16 de julio de 1054 sobre el altar de Santa Sofía; tras lo cual abandonó la ciudad.
El 24 de julio de ese mismo año, Cerulario responde excomulgando al cardenal y a su séquito con lo que se demuestra que Constantinopla nunca entendió y mucho menos aceptó estar bajo la jurisdicción de Roma.
Así que el papa León IX es altamente responsable del sismo  junto con  Miguel I Cerulario (1043-1058). Había llegado a patriarca de Constantinopla bajo el débil emperador Constantino IX Monómaco; Cerulario había tenido una vida muy movida; con éxitos dispares. Por haber participado en una conjura de la aristocracia bizantina contra el emperador Miguel IV, en 1040, había pasado algunos años en el exilio, durante el cual se había hecho monje. Estaba totalmente convencido de la nobleza de su oficio de patriarca y nutrió una gran aversión contra los latinos.
Respecto al proyecto de una alianza papal-bizantina en Italia meridional, Cerulario sospechó un aumento del influjo latino y una subordinación de la Iglesia italiana del Sur a la jurisdicción romana, en el caso de una victoria del papa contra los normandos.
Para alejar la alianza militar con Roma, el patriarca creó una áspera polémica antilatina. En su nombre, el arzobispo León de Acrida u Ocrida (actual Macedonia) dirigió un Tratado al arzobispo Juan de Trani en 1053, en el cual no se tratan cuestiones teológicas del tipo del Filioque, sino de divergencias rituales, que incluso simples fieles podían captar. Las acusaciones a los latinos se referían a asuntos como ayunar el sábado, usar pan ázimo para la Eucaristía, que según el autor era una recaída en el judaísmo.
Como los latinos se negaban a celebrar la Eucaristía con pan fermentado, en lugar del ázimo, el patriarca hizo cerrar las iglesias latinas en Constantinopla. Incluso en esta ocasión se produjeron profanaciones de hostias consagradas latinas.
En el ambiente romano, Humberto de Silvacándida leyó este panfleto antilatino y decidió responder rápidamente. En su respuesta exageró el primado papal y las pretensiones del papa sobre Italia meridional. A la Iglesia griega Humberto le objetó más de 90 herejías. La posibilidad de un entendimiento entre griegos y latinos a penas fue tratada por Humberto.
En este momento la situación política en Italia se había agravado. El ejército del papa había sido derrotado el 16 de julio de 1053 en Civitate, el propio papa había sido arrestado por los normandos y las tropas bizantinas de Argyro también habían sido vencidas.
Con todo ello, ni siquiera el patriarca podía mantener su oposición. El emperador bizantino pide el envío de legados pontificios para recomponer la relación entre Roma y Constantinopla. No fue un buen augurio que Humberto, acompañado por Federico de Lorena, futuro papa Esteban  IX, y del arzobispo Pedro de Amalfi, fueran los miembros de la delegación, que será la responsable también de la excomunión. Una carta del papa al emperador bizantino que llevaban consigo propone de nuevo un pacto contra los normandos, pero al mismo tiempo renovaba la petición de una restitución de la jurisdicción pontificia sobre Italia meridional y los Balcanes, la antigua Iliria. Mucho más descortés era la carta del papa al patriarca; en ella le echaba en cara que había despreciado los ritos latinos, de tender hacia un primado sobre los demás patriarcados, de llamarse patriarca ecuménico, acabando por poner en duda su propia ordenación. Probablemente este último escrito, al menos en lo concerniente a la ordenación de Cerulario, habría estado escrito por Humberto.
El emperador bizantino, Constantino IX Monómaco recibió a los delegados, que habían llegado en abril del 1054, de una manera abierta y cordial. Al comienzo se tuvo la impresión de que los tratados iban bien. El patriarca, que estaba junto al emperador, se mostró mucho más frío. Por el momento sólo se consignó la carta del obispo de Roma.
En las semanas siguientes el patriarca no mostró ningún deseo de reaccionar o responder al escrito papal o mostrar algún paso hacia una conciliación. Humberto comenzó a movilizar al público contra el patriarca. Se movía con una versión griega de su respuesta polémica al Tratado de León de Acrida. Un monje bizantino, Niketas Stethátos (Nichetas Pectoratus), se lanzó por su cuenta a defender el uso del pan fermentado contra la praxis latina del pan ázimo, así como la práctica del ayuno y el celibato del clero. Humberto pierde entonces la paciencia y responde al monje con un libelo polémico de pésimo gusto.
Para no comprometer la alianza proyectada entre el ejército papal y el bizantino contra los normandos, el emperador fuerza a Niketas a excusarse con Humberto y a destruir su escrito. Pero Humberto, no contento con esto, comenzó a hablar del Flioque , de lo que hasta ahora no se hacía mención en la controversia. Al final, y culminación de los contrastes, Humberto unido a sus compañeros depone una bula de excomunión sobre el altar de la Agia Sophia y se aleja con las palabras : Dio veda e  giudici., era el 16 de julio de 1054. Poseemos una breve descripción de todo ello del propio Humberto llamada Umberti brevis et succinta commemoratio, y también la propia bula. Cuando un diácono corría detrás de él con la bula para devolvérsela, Humberto no la aceptó; la bula cayó al suelo y allí permaneció hasta que alguien la cogió y se la llevó al patriarca.
La bula, redactada por Humberto, era bastante injuriosa, llena de falsas acusaciones. Al patriarca no sólo se le echaban en cara usos griegos como el matrimonio de los sacerdotes (calificándole de nicolaíta.), también se le acusa de rebautizar a latinos, de lo que no tenemos ninguna prueba, favorecer la simonía, prohibir a los hombres afeitados la comunión y de haber quitado del credo el Filioque.

Por todo ello la bula de manera burda decreta la excomunión al patriarca Miguel Cerulario, al arzobispo León de Ocrida y a sus partidarios. No sabemos si el emperador Constantino conocía el contenido de la bula cuando los legados partieron sin haber consignado un pacto. Cuando fue informado por el patriarca del contenido, el emperador intentó sin resultado volver a traer a los legados papales para darles la posibilidad de exponer sus puntos de vista delante de un sínodo. Pero de manera cobarde, los legados del obispo de Roma se fueron sin dar la cara ni al emperador ni al Patriarca.
Humberto lleno de soberbia, ignora el intento del Emperador  y huyó. Siglos más tarde Roma se queja de que Oriente rompió con Occidente. Cuando fueron los del Occidente quienes vinieron, ofendieron, y se dieron el lujo de “excomulgar” al Patriarca de Constantinopla.
Todavía Cerulario no quería renunciar a una decisión sinodal. El 20 de julio, Cerulario excomulgó por su parte a los autores de la bula. El 24 se repite la misma excomunión en un sínodo de 16 metropolitanos y 5 arzobispos. Poco después una relación oficial del sínodo incluía en lengua griega el texto de la bula de Humberto.
 ¿Qué hagamos un examen histórico? Depende de cuál perspectiva partimos. Si es de una histórica, vale la pena, pero si vamos a amontonar tinta sobre las mentiras y falacias que la Religión Católica Romana ha acumulado por los siglos, no vale la pena.
Para empezar, habrá quienes traten de justificar la acción de Roma, argumentando que es claro que Humberto era la persona menos indicada para realizar un acercamiento: porque dirán,  él sostenía el derecho primacial romano, remontándose incluso a la falsa donación de Constantino; documento apócrifo al que le daremos un espacio especial en esta obra, por tratarse de uno de los más grandes fraudes de la Religión Católica Romana; pero digamos aquí, que la postura de Humberto no era más que la postura de Roma desde el siglo cuarto hasta el día de hoy. No ha cambiado en nada.
Se expresa en el espíritu del futuro dictatus papae. Su arrogancia fue un obstáculo en los acuerdos desde el comienzo.
Más importante es el problema de la culpa histórica, este autor lo coloca sobre Roma. Porque la unidad de las iglesias cristianas en los primeros siglos, no dependía de estar  sojuzgadas por una jerarquía, sino por la ministración que daban los apóstoles y profetas con los Dones del Espíritu Santo.
No puede hablarse de un cisma formal.  No puede ser constatado, pero el año 1054 es año histórico porque en éste, se acrecentó la enemistad de Occidente hacia el Oriente.
Si en los últimos tiempos Roma busca a las Iglesias Ortodoxas, al igual que a las iglesias evangélicas, no es por amor, sino por ambición de decir “tengo supremacía” sobre la Cristiandad. Pero dicha supremacía es solamente sobre los grupos religiosos controlados por Roma, jamás será sobre otras iglesias, y mucho menos sobre las Iglesias Evangélicas.