miércoles, 1 de junio de 2011

EL CONCEPTO DE SUMO PONTÍFICE DE BABILONIA A ROMA


Génesis 10.8 registra oportunamente a Nimrod, hijo de Cus, con dos características: 1) Llegó a ser el primer hombre poderoso de la tierra con su imperio Babel, y 2) Fue valeroso cazador delante de Jehová. Aquí la expresión hebrea de “delante de Jehová”, literalmente significa: “contra Jehová”.

En la Biblia y en la leyenda, Nimrod ( נִמְרוֹד ) Tiberian, el hijo de Cush, nieto de Ham, bisnieto de Noé, era un monarca en la Mesopotamia "  Es mencionado en la Mesa de Acciones  (Génesis 10), en el Primer Libro de Crónicas, y en el Libro de Micah.

En la Biblia él es una figura  oscura; en interpretaciones posteriores, como registrado por Josephus y los rabinos que compilaron el midrash, él es el sujeto de leyendas innumerables. El más prominente de estos era la historia que él construyó la Torre de Babel.

Además, el nombre mismo de Nimrod significa rebelión. Nimrod establece su imperio con poder político y religioso. Nimrod construye el primer sistema religioso con ídolos, y en dicho sistema religioso viene a ser el pontifix  maximus.

La idea de sucesión no aparece en la Biblia, pero sí es idea central en el sistema religioso babilónico. Cada rey babilónico era sucesor del pontifix maximus, Nimrod.

Por eso, Daniel no quiso contaminarse con la “comida del rey” (Daniel 1.8).
Porque Nabucodonosor como pontifix maximus hacia los ritos de la misa babilónica con que adoraba a sus dioses y después repartía “la comida ofrecida a los ídolos”

Lo anterior se confirma con mayor claridad en Daniel 5.4 en donde Belsasar funge como pontifix maximus de Babilonia. He aquí la cita exacta:

   “Bebieron vino, y alabaron a los dioses de oro y de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra”.


Y para completar su blasfemia, usaron los vasos sagrados de oro y plata que Nabucodonosor había traído del templo de Jerusalén. Y fue en este contexto que aparece la mano escribiendo en la pared, para declarar que Dios había pesado el corazón de este emperador y había sido desechado.

De acuerdo con la profecía de Jeremías 50.39, Babilonia sería destruida y nunca más sería reconstruida. He aquí la profecía:
“Por tanto, allí moraran fieras del desierto y chacales, morarán en ella también polluelos de avestruz; nunca más será poblada ni se habitará por generaciones y generaciones”

Se rumoró que Sadam Hussein intentó reconstruir Babilonia, pero no lo logró. Sin embargo, el   sistema religioso de Babilonia, fue esparcido por toda la tierra. Y fue precisamente en Roma,  donde dicho sistema religioso halló cabida plena.
En el año 63 a. C.  se consolidó la mezcla del concepto babilónico del Pontifix Maximus, en la persona del emperador Julio César en la ciudad de Roma, cuando tenía apenas 37 años.
 Cayo Julio César, en latín Gaius Iulius Caesar (IMP·GAIVS·IVLIVS·CAESAR·DIVVS), nacido en Roma el 12 o 13 de julio de 100 a.d.C. y fallecido el 15 de marzo de 44 adC., Descripción: http://65.214.37.88/ts?t=14698543382634763556fue un líder religioso,  militar y político de la etapa final de la República de Roma. Sus conquistas en la Galia extendieron el dominio romano hasta el Océano Atlántico: un hecho cuyas consecuencias directas son visibles todavía hoy día. En el 55 adC César se lanzó a la primera invasión de Britania por parte de los romanos.
César luchó y ganó una guerra civil contra la facción conservadora del senado romano, cuyo líder era Pompeyo. Después de la derrota de los optimates, se convirtió en dictador vitalicio (en el concepto romano del término) e inició una serie de reformas administrativas, religiosas y económicas en Roma.
Además de sus logros políticos y militares, también destacó en oratoria y escritura. Realizó un tratado sobre astronomía, otro sobre augures y auspicios y un estudio sobre la lengua latina, que no han llegado a nuestros días. Las únicas que se conservan son sus comentarios sobre la guerra de las Galias y sobre la guerra civil.
Su dramático asesinato en los idus de marzo por un grupo de senadores, entre los cuales estaba su amigo Bruto (su hijo adoptivo), tenía la intención de salvar la República ante el temor que los conspiradores tenían de que César se convirtiera en rey. Pero su asesinato desató una nueva guerra civil entre los partidarios de César (Octavio, Marco Antonio y Lépido), y los defensores de la República (Bruto y Casio principalmente).
Este emperador llegó a ser la cabeza visible de la religión de los misterios, y fue el Pontifix Maximus del Mitraísmo por 19 años;  y de él, dicho título pasó a cada uno de los emperadores subsecuentes.
Hay una moneda de César Augusto que gobernó entre los años 27 a.C. al  14 d.C., que tiene la inscripción PONT-MAX, esto es, Pontifix Maximus. Su nombre completo fue: Cayo Julio César Octavio Augusto.  En latín Caius Iulius Caesar Octavianus. (23 de septiembre 63 A.C.–19 de agosto 14 D.C.), de nombre Octavio durante el período de su vida anterior al año 27 adC, es considerado como el primer, y más importante de los emperadores romanos, aunque él mismo no se consideró como tal durante su reinado, prefiriendo usar el título republicano tradicional de princeps civium (esto es, el primero de los ciudadanos). Augusto mantuvo externamente las instituciones republicanas, pero en realidad reinó como un autócrata durante más de 40 años. Acabó con un siglo de guerras civiles y dio a Roma una era de paz (Pax Romana), prosperidad y grandeza imperial.
Es notorio que cuando a Jesús se le interrogó respecto del impuesto al César, en Mateo 22.17-22, el pidió una moneda y en ella estaba esculpido el rostro del emperador.
Constantino mismo sustento este título. Lo cual merece un capítulo aparte, más adelante en esta misma obra. Y no fue sino hasta el año 376 de la era cristiana en que el emperador Graciano renunció a llevar dicho título porque se dio cuenta que se trataba de un oficio pagano y blasfemo.
El reinado de Graciano es una época importante para el desarrollo de la religión católico romana, pues durante este periodo se afianza la hegemonía de los líderes apóstatas del Cristianismo, y  por primera vez,  la religión católico romana logra ser dominante en todo el imperio.
Bajo la influencia de Ambrosio, Graciano prohibió las ceremonias paganas en Roma; se negó a llevar el título de Pontifex Maximus por considerarlo incompatible con su Cristianismo; retiró el Altar de la Victoria de la Casa Senatorial en Roma, a pesar de las protestas de los miembros paganos del Senado, y confiscó sus rentas; prohibió las donaciones de propiedades materiales a las Vestales; y abolió otros privilegios que poseían los sacerdotes y sacerdotisas paganos.
Graciano también publicó un decreto por el que todos sus súbditos debían profesar la fe de los obispos de Roma y de Alejandría (es decir, la fe de Nicea). El movimiento fue empujado principalmente en la creencia de poder acabar así con el Arrianismo, pero sectas disidentes más pequeñas, tales como los macedonios, también fueron prohibidas.
Para ese instante, el obispo de Roma había escalado gran prestigio político y económico. Muchos consideraban a Roma como la ciudad más importante del mundo, ¿por qué no podía ser el obispo de Roma el más importante del mundo?
¿No podía el obispo de Roma, ser el obispo de los obispos? En la medida en que los líderes apóstatas del Cristianismo mezclaron más y más el Evangelio con las religiones babilónicas, fueron aclamados no solamente por los “cristianos nominales” sino también por los paganos.
De este modo, llega el año 378, que es en muchos sentidos, la fecha real en que se introduce el concepto del PAPADO, tal como lo pretende sustentar la religión católica romana hoy en día. En el año 378, el Obispo de Roma, llamado Dámaso,  es elegido como EL PONTIFICE MAXIMO, nueve años antes de su muerte.
Antes de Damaso el Obispo Liberio de Roma, trajo desprestigio a la religión católica. Pero con Damaso se restituye el prestigio de la Iglesia romana
Se le ha llamado: “Ornamento de Roma. Doctor virgen de la Iglesia virgen. El Papa español. Heraldo de la fe…”

El 10 de octubre del año 366, Dámaso fue elegido obispo por mayoría de fieles y de eclesiásticos, pero su oponente, Ursino, aunque sólo había reunido unos cuantos votos se alzó contra él. Dos años necesitaría Dámaso para imponerse en la contienda; los enfrentamientos entre ambos bandos cobraron tal violencia y fueron tan sangrientos que en una de aquellas batallas campales se recogieron 137 muertos en un solo día. Sus adversarios llegaron a acusarle de asesinato y Dámaso tuvo que defenderse ante un tribunal imperial.
En el 378 fue absuelto. Y su proceso le dio ocasión de hacer precisar las relaciones entre la justicia civil y la jurisdicción eclesiástica. El Estado reconocía oficialmente a la Iglesia su competencia en materia de fe y de moral, pero asumiría la ejecución de las sentencias dictadas por el tribunal del obispo.
Tales vicisitudes no impidieron a Dámaso aprovechar todas y cada una de las oportunidades para afianzar la posición privilegiada de la Iglesia de Roma. Con ese objeto, se puso a la cabeza de todos los combates contra los herejes, empezando por los arrianos y siguiendo por macedonianos y apolinaristas; igualmente se mantuvo enérgico frente al priscilianismo surgido en España. Destacó en el estudio de la Sagrada Escritura y confió a  Jerónimo la revisión del texto latino de la Biblia. Se negó a ratificar las decisiones del Concilio II de Constantinopla (381) en tanto que éste no declarara explícitamente que el patriarca de la nueva ciudad imperial en el Oriente no tendría nunca primacía sobre el obispo de Roma.
Dámaso era un hombre brillante. Culto, poeta, autor de célebres epitafios, aristócrata, acostumbrado al trato con las gentes, tenía éxito indudable entre lo que se podría llamar hoy la alta sociedad romana. Consciente de ello, se valía audazmente de su simpatía para obtener, de sus admiradores en especial, sustanciosos donativos. Su adversario Ursino, que no podía ocultar sus celos, se basaría en estos hechos para acusarle un día de costumbres poco claras.
La verdad es que, en ese aspecto, la conducta de Dámaso fue intachable. Murió el 11 de diciembre del 384. En menos de veinte años de una intensa actividad consiguió restituir a la Iglesia de Roma su prestigio y su preeminencia.
Así fue como el cargo de Pontifix Maximus que se inció con Nimrod, pasó a la religión católico romana hasta el día de hoy, en que el papa lejos de representar a Cristo es un auténtico anticristo, y Pontifix Maximus de las religiones babilónicas.

sábado, 28 de mayo de 2011

¿POR QUÉ FUE MOISÉS QUIEN ESCRIBIÓ EL GÉNESIS Y NO ADÁN, NOÉ O ABRAHAM?


Miembros de la Compañía Nacional de Ministerio
integrados en un gran  Presbiterio para ministras con
 los Dones del Espíritu Santo,, presididos por el
Apóstol Gabriel Sánchez Velázquez

Pregunta:
¿Por qué  fue Moisés quien  escribió Génesis y no Noé,  Abraham o Adán?
Porque la revelación de la Palabra de Dios se inicia a partir de la elección del pueblo escogido. Israel. Y dicho pueblo tuvo que pasar cuatro siglos y medio en Egipto mientras se reproducía y mientras los pueblos de Caná llegaban al clímax de su maldad para recibir el juicio de Dios.
De ese modo, aunque Dios trató personalmente con Adán, con Noé y con Abraham, fue hasta los días de Moisés, que Dios le ordenó escribir los libros sagrados del Pentateuco (para Israel LA TORÁ).
Por otro lado, hay que considerar que Adán, Noé vi vieron en una época en que no se había desarrollado la escritura. Y en los días de Abraham la escritura era muy rudimentaria todavía. Las lenguas semíticas son una      macro familia de lenguas afroasiáticas. Se desarrollaron sobre todo por Oriente Medio y el norte y este de África. Toman su nombre del personaje  bíblico Sem, el hijo de Noé, cuyos descendientes serían con base en la historia bíblica y la tradición, los pueblos semitas.
Hay testimonio de  escritos semíticos   de 5000 años de antigüedad.  Pero no se trata de una sola lengua, sino de muchas y con variantes entre sí. Actualmente se distinguen tres grupos básicos de lenguas semíticas: oriental, septentrional y meridional.
En el grupo Oriental está el Idioma Acadio usado dos mil años antes de Cristo y que dio origen a dos dialectos: El  babilonio que se habló al sur de la Mesopotamia y el adirio que se habló al norte de la misma Mesopotamia.
En la rama septentrional surgen el amorrita que usaron pueblo nómadas a partir de 1500 años antes de Cristo  y el ugarítico, que parece ser la forma más antigua del Cananeo, usado desde 14 siglos antes de Cristo.

Y en la rama meridional encontramos desde 1500 años antes de Cristo las lenguas cananeas, entre las que figuran desde mil quinientos años antes de Cristo: el Hebreo, el Púnic, el Moabita Edonita, y el amonita. Se escribieron originalmente en un alfabeto adoptado por los fenicios de una forma cananea anterior.

EL hebreo clásico o hebreo bíblico se habló en Israel y cubre unos mil años antes de Cristo, siendo su principal testimonio el Antiguo Testamento. Originalmente este Hebreo se escribió con el alfabeto cananeo fenicio, pero en el siglo IV antes de Cristo, los israelitas adoptaron del arameo el alfabeto “cuadrado” que se usa hasta el día de hoy para varios idiomas hebreos como el yiddish, el sefardí y el  judeo-arábigo.
Tomando en cuenta lo anterior, en el desarrollo de la escritura, nos daremos cuenta que ni Moisés escribió el Pentateuco en los caracteres del Hebreo que ahora conocemos, sino en caracteres  fenicios, quienes a la vez lo adoptaron de un pueblo cananeo anterior a ellos.
Finalmente, algunos por qué no son tan importantes si tomamos en cuenta que Dios es soberano, y en su tiempo y en su economía fue dando la revelación de las Escrituras.

LAS SETENTA SEMANAS DE DANIEL Y LAS IGLESIAS DEL APOCALIPSIS



Apóstol Dr. Gabriel Sánchez Velázquez y Apóstol Esther Castro de Sánchez
junto con su hijo Gabriel, su nuera Eva y sus nietos Saraí y Gabriel

Pregunta: En el capítulo 9.20-27 del libro de Daniel se habla acerca de las setenta semanas. ¿Me podría explicar un poco sobre esto y si trae referencias con las siete iglesias del Apocalipsis?

Este pasaje de Daniel es indudablemente uno de los más importantes para el estudio actual de la Escatología (los acontecimientos finales).
El pasaje en sí, dice: “20 Aún estaba hablando y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios; 21 aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel,(A) a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde.   22 Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento.    23 Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión.    24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.   25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.    26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones.    27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador,(B) hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.”
Aquí Dios le muestra a Daniel que hay siete semanas, sesenta y dos semanas y una semana última.
Las siete semanas corren desde la salida del edicto de la reconstrucción de Jerusalem.   Respecto a la fecha del Edicto de Artajerjes, el erudito argentino Daniel Hammerly Dupuy nos da el siguiente dato:  “Gracias a la famosa cronología de los reyes de la antigüedad preparada por el astrónomo Ptolomeo, que confirma las fechas que marcan la duración del gobierno de numerosos monarcas, relacionándolas con diversos eclipses, sábese que el edicto del rey para reconstruir a Jerusalem entró en vigor hacia el mes de octubre del año 457 antes de la era cristiana.”  (Gestación y Nacimiento de un Mundo Mejor,  Tomo  II 1, Págs. 733,734.  Editorial Kier, Buenos Aires, Argentina, 1944.)
Y se trata de semanas de años. De años proféticos. Un año profético es de 360 días. Así que la reconstrucción de Jerusalén duró 49 años proféticos. Entre los líderes más preclaros estuvieron Esdras, Nehemías y Zorobabel y los profetas Hageo y Zacarías.
Desde que se restableció la vida normal de la ciudad con la muralla terminada hasta la muerte del Señor Jesús transcurrieron 62 semanas. Esto es, 374 años.
Entonces, vino la muerte del Señor Jesús.
Con la muerte del Señor Jesús se abre un paréntesis en el transcurrir de las setenta semanas. Ese paréntesis es para dar lugar a la ERA DE LA GRACIA, LA ERA DEL ESPÍRITU SANTO, o LA ERA DE LA IGLESIA.
Era cuya duración no fue revelada por Dios. Era que concluirá con el rapto de la Iglesia.
Cuando la iglesia sea arrebatada, entonces correrá la semana setenta de Daniel. Se trata de siete años, como el mismo Daniel lo menciona, de grande tribulación.
Si nos preguntamos qué relación tienen las setenta semanas de Daniel con las iglesias del Apocalípsis 2 y 3, la respuesta es sencilla, están caben dentro de la era de la gracia. Después de la semana sesenta y nueve y antes de la semana setenta.

viernes, 27 de mayo de 2011

¿HAY TRINIDAD EN EL BAUTISMO DE JESÚS?


Apóstol  Dr. Gabriel Sánchez Velázquez compartiendo
el tema sobre la Unidad de Dios en el Congreso Iglesia Viva 2011

Mateo 3.16-17 dice: “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.  Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”
INTRODUCCIÓN.
Nacido en un hogar católico romano, creado en mis primeros años con curas salesianos, y formado teológicamente en la Iglesia Metodista…¿Te puedes imaginar que yo  no creyera en la trinidad? Tanto,  curas como pastores me dijeron, ese es el dogma más sagrado de nuestra fe. No debes tratar de analizarlo, sólo recíbelo, tal como la Iglesia lo ha establecido.
La fuerza social de los protestantes trinitarios es tan fuerte, que cuando Juan Calvino casi se inclinaba a aceptar la UNIDAD DE DIOS, fue acusado de herejía y sometido al juicio de un sínodo en donde tuvo que jurar que creía en la Santísima Trinidad y como consecuencia lejana de esta experiencia, más tarde no tuvo empacho en mandar quemar vivo a Miguel de Servet, por haber escrito tratados contra la trinidad.
Así que con estos antecedentes, el pasaje bíblico que me parecía contundente y final para sustentar la doctrina trinitaria era Mateo 3.16-17.
EXPLICACIÓN CATÓLICA Y PROTESTANTE TRADICIONAL.
En este pasaje están manifestadas a la vez las tres personas de la Santísima Trinidad. El Padre habla desde los cielos. El Hijo es bautizado y el Espíritu Santo desciende sobre Jesús en forma corporal como de paloma. ¿Alguna discusión? ¿Más claridad de la doctrina?
Y con el prejuicio que ya todos traemos. Es casi imposible ver que no hay tal trinidad en este pasaje. Y si la hubiera, entonces la Biblia caería en una total contradicción, y había que desecharla. Porque si tiene contradicciones no es la Palabra de Dios.
EXPLICACIÓN SENCILLA DEL PASAJE.
A)     El Padre habla desde los cielos. Es una expresión relativa, es con fines pedagógicos, no teológicos. ¿El Padre es Dios? Hasta el catecismo dele padre Ripalda dice: ¿Dónde está Dios? Y su respuesta es: “Dios está en el cielo, en la tierra y en todo lugar”. Por supuesto. Para que Dios sea Dios según sus atributos absolutos, tiene que ser Omnipresente, Omnisciente, Omnipotente y Eterno.
Las tres personas del dios egipcio son:
 Uzirism Hurus e Izis
Si es Omnipresente, que quiere decir que está en todas partes a la vez. Entonces estaba en el cielo, estaba en la tierra y en todo lugar en el momento en que el Señor Jesús estaba siendo bautizado, y ahora mismo. De manera que la expresión de Mateo 4.17:”  Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”
No habla de una ubicación geográfica de Dios. Otra vez, Dios es omnipresente.
B)     EL ESPÍRITU DESCIENDE SOBRE JESUCRISTO. Una de las discusiones más frecuentes en cuanto a ¿desde cuándo el Señor Jesús fue lleno del Espíritu Santo?, ha sido motivo de muchos escritos.
En verdad, el Espíritu Santo no estaba en Jesucristo antes de ser bautizado en agua por Juan el Bautista?
¿Entonces, por qué afirma Lucas 1.35: “Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios”. El Espíritu Santo engendró  a Jesús. El Espíritu Santo es el Espíritu de Cristo.  Es impensable e inadmisible que el Señor Jesús tuviera un Espíritu diferente y aparte del Espíritu Santo. Aquí nos da mucha luz Romanos 8.9 cuando asevera: “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”.
Pero muchos por ignorar las Escrituras han llegado a sostener, que hasta que Jesús fue bautizado, recibió a la vez el Espíritu Santo.
 En el bautismo de Jesús lo que hay es una manifestación accesible a la multitud como un testimonio de que Jesús es el CORDERO DE DIOS que quita los pecados del mundo  como lo afirma Juan  1.29-34: “El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo. Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua.  También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.  Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.”    
Estas tres letras en la hostia de
la religión católica son muy
reveladoras: la I es de Isis, la diosa
madre, la H es de Horus el dios hijo y
la S es de Seb, el dios padre en la
trinidad de la religión mitraísta.
El mitraismo era la religión oficial del
imperio romano en dios días en que
nació el Señor Jesús.
C)     JESÚS ES DIOS. En todo caso, si el pasaje de Mateo 3.16-17 habla de la plenitud de Dios. Es verdad. Porque allí está el Señor Jesús y en concordancia con Colosenses 2.9 que dice :” Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” al momento en que el Señor Jesús es bautizado en agua en el Jordán, ALLI ESTÁ LA PLENITU DE LA DEIDAD, pero no hay trinidad.
CONCLUSIÓN.
Lo básico es remitirnos a los atributos de Dios para no caer en confusión. Cuando visité Cesarea de Filipos, me encontré con una gran sorpresa. Sobre el Monte Hermón está labrada una basílica que data de tres siglos antes de Cristo. En el frontispicio de esa basílica que está dedicada al dios griego llamado Pan, hay un triángulo con un ojo rodeado de rayos de sol. Cuando lo vi, recordé el sagrario de la ciudad de México, en donde está la misma imagen. Para los católicos de México en el sagrario está la santísima trinidad, para los griegos en el Monte Hernóm está la trinidad griega. Pero ni en uno ni  en otro lugar está DIOS.
Imposible que el Dios Altísimo esté representado con figuras idolátricas. Entonces ¿por qué no sacudir de nuestras mentes y nuestros corazones esas figuras que en nada glorifican a Dios?
MILLONES DE EVANGÉLICOS SIGUEN ENGAÑADOS CREYENDO QUE LA RELIGIÓN CATÓLICO ROMANA TERGIVERSÓ TODAS LAS DOCTRINAS DE LA BIBLIA, EXCEPTO LA DOCTRINA DE DIOS.
Es tiempo de abrir los ojos y con honestidad y humildad reconocer que el dogma de la trinidad es de origen babilónico y es la fortaleza teológica del Romanismo.
Algo más. Para la la Religión Católica la doctrina trinitaria es su única arma fuerte para que el Ecumenismo logre su propósito final y que es que los protestantes regresen al seno de la madre iglesia catolíca apóstólica y romana,
Los apologistas romanos saben que los evangélicos que hemos desechado la doctrina de la trinidad jamás seremos prersa del Ecumenismo, ni encuentra ellos un gancho para atraernos a la ramera. HEMOS SALIDO DE BABILONIA.




jueves, 26 de mayo de 2011

YO Y EL PADRE UNO SOMOS


El Apóstol Dr. Gabriel Sánchez Velázquez compartiendo la
Palabra sobre la UNICIDAD  de Dios.

(LA UNIDAD Y UNICIDAD DE DIOS EN EL EVANGELIO DE JUAN)
De los cuatro Evangelios que tenemos en el Nuevo Testamento, por supuesto, el de Juan es el que de manera más tajante y categórica nos presenta el CONCEPTO TEOLOGICO de la UNIPERSONALIDAD DE DIOS.
Veamos:
1)    EL PROLOGO. Juan 1.1 dice: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” Analicemos: “En el principio era el verbo” Porque el Verbo es Dios y es eterno, por eso él es en el principio, él es ahora y él es por la eternidad. Porque el el Verbo es el DIOS TODOPODEROSO, por eso en el principio era el verbo.
Notemos que hay un artículo en el sujeto, más no así en el predicado. Por tal razón la traducción de la última frase del versículo debe ser: “Y el verbo era Dios” de manera llana y categórica para el prólogo del Evangelio, el verbo es Dios. Todos aceptamos por lo general que el verbo se refiere a Jesucristo, y más leyendo los versículos siguientes del primer capítulo. Por lo tanto, la conclusión final es que Jesucristo era Dios. Que Jesucristo es Dios.
2)    Juan 14.8-9. Dice la Palabra:” Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? En la expresión del Señor Jesús “EL QUE ME HA VISTO A MÍ, HA VISTO AL PADRE” nos revela que Jesús es Dios, que Jesús es el Padre.
La petición de Felipe al decir: “Muéstranos al Padre” era una oportunidad de oro para que el Señor Jesús revelara la doctrina de que el Padre es una persona y el Hijo es otra persona. Pero la respuesta de Jesucristo anula por completo la pretensión de que el Padre es la primera persona, y el Hijo es la segunda persona.  (Los trinitarios dicen que EL PADRE es la primera, pero luego se contradicen afirmando que las tres personas de la trinidad son iguales)
Jesús dice: “EL QUE ME HA VISTO A MÍ, HA VISTO AL PADRE” ¡Qué respuesta tan inesperada! Más con el preámbulo:   “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe?”
Quien ha visto a Jesús, ha visto al Padre. Aquí, el Señor Jesús, o ¿Afirma que Él es el Padre, y por lo tanto no hay dos personas (Padre e Hijo), o Jesús nunca quiso decir tal cosa y Constantino el Grande con su Concilio de Trento tienen razón?
3)    Juan 14.10 dice: “¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.” Si observas algunos de los cuadros católico romanos de la trinidad, encontrarás un señor anciano que es la primera persona de la trinidad y un señor joven que es la segunda persona de la trinidad y una palomita volando entre los dos que representa a la tercera persona de la trinidad.
Pero ahora veamos la declaración de Jesucristo: “EL PADRE QUE MORA EN MÍ” …¿Cómo puede el Padre morar dentro de Jesús. Sólo hay una razón bíblica, y esa es que EL PADRE Y EL ESPÍRITU SANTO son el mismo Dios, son el mismo ser y son la misma persona.
Además si pudiéramos establecer una traducción literal del versículo, tendríamos algo como esto: “¿No crees que yo en el Padre (estoy) y el Padre en mí está?”
4)    Juan 16.5-15 dice: “Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.  Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.
 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
 De pecado, por cuanto no creen en mí;  de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.
 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.
 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.  El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber”.
Hay expresiones que cómo ésta: “Voy al que me envió”  con el prejuicio trinitario,  se dificulta. Pero en la Biblia no hay contradicción.
    La expresión de Juan 16.18 no puede ser menos importante que las expresiones en donde el Señor Jesús habla de Dios como de su Padre. No es que Haya un Dios en el cielo y otro en la tierra. Dios es UNO. Dios es omnipresente e inmutable. Pero cuando el Señor Jesús dice:           “ Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.” Tenemos que entender que habla de sí mismo. Ya que sí Él actúa de mutuo propio y luego expresa que recibió el mandamiento de su Padre, y el Padre fuera otro y no él mismo, habría contradicción.
Pero en la Palabra hay armonía.
5)    Juan 17.11 dice: “Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.” Literalmente una misma cosa, una sola cosa. Aquí hay un artículo neutro como en Juan 10.30 donde dice: “Yo y el Padre uno somos.”
Amados hermanos: Lo que sabemos de Dios es una gota de agua, lo que no sabemos de Él, es el océano. Sabemos de Dios, lo que Él ha querido que sepamos. Bástenos saber lo que Él nos ha revelado en la Palabra.

martes, 24 de mayo de 2011

EL PAPA ¿PONTÍFICE MÁXIMO DEL CRISTIANISMO O DEL PAGANISMO?


Apóstol Dr. Gabriel Sánchez Velázquez,
autor del libro: La Gloria Falaz del Papado, y de otros
veinte libros más.

INTRODUCCIÓN
Sería no sólo infantil sino absurdo tratar de encontrar en la Biblia, algún concepto remoto de Pontífice Máximo. Los mismos curas ilustrados (porque los hay muy ignorantes), saben que su origen es totalmente babilónico. Totalmente pagano.        
En el Artículo Pontifex Maximus encontramos la siguiente maravillosa información acerca del origen de esta expresión: 
“En la Antigua Roma, el título de Pontifex Maximus se le otorgaba al principal sacerdote del colegio de Pontífices, y era el cargo más honorable en la religión romana, al que inicialmente sólo podían aspirar los Patricios, hasta el 254 A.C., cuando un plebeyo logró hacerse con el título. En los inicios de la República Romana el título tenía influencia meramente religiosa, pero fue ganando poder en el ámbito político hasta la época de Augusto, cuando el emperador lo asoció a la dignidad imperial”.15
No se requiere gran sapiencia para descubrir que el tan amado título de los papas romanos, nada tiene que ver con Las Sagradas Escrituras, ni con el auténtico Cristianismo bíblico.
SIGNIFICADO ETIMOLÓGICO
Siguiendo con nuestra investigación acerca del oficio de Sumo Pontífice, encontramos que: El término PONTIFEX significa literalmente "constructor de puentes" (pons y facere), MAXIMUS significa literalmente 'el máximo'.
Es muy seguro que en la antigüedad más remota, esto fue entendido en sentido literal, pues el cargo de constructor de puentes era muy importante en Roma, donde los mayores puentes se encontraban sobre el Tíber, el río sagrado (y al mismo tiempo una deidad); solamente las mayores autoridades, con funciones sacras, eran autorizadas a "molestarlo" con adendos mecánicos.
Sin embargo, el término también se entendía en su sentido simbólico: los pontífices eran los que establecían un puente entre los dioses y los humanos, según Van Haperen.
También ha sido señalado que en la antigua India se utilizaban conceptos similares en la misma época, idealizando la cuestión de ríos y puentes. Fue propuesto que la expresión es una corrupción de una palabra etrusca para "sacerdote", con sonoridad similar, aunque etimológicamente no relacionada, pero esta teoría cuenta con apoyo minoritario.

EL COLEGIO PONTIFICIO EN EL TIEMPO DE LA MONARQUÍA
Había en la Roma antigua, un  colegio de pontífices (COLLEGIUM PONTIFICUM) era el más importante cargo de sacerdocio. La fundación de este colegio sagrado es atribuida al segundo rey de Roma, Numa Pompilio, con el objetivo de servir como ente consejero del rey en todo lo concerniente a la religión. Numa Pompilio gobernó Roma de 715-673 antes de Cristo
Si Rómulo, el primer rey de Roma,  fomentó las primeras directrices políticas y un cierto ordenamiento social, Numa Pompilio dedicó sus esfuerzos a establecer los cimientos de la Religión, creando colegios sacerdotales y elaborando el calendario de 12 meses. Se cree que es el constructor del Templo de Saturno (abierto únicamente en período de guerras).
Por supuesto que, el colegio era dirigido por el PONTIFEX MAXIMUS y todos los pontífices ejercían su cargo de manera vitalicia. Antes de la fundación de la institución, todas las funciones administrativas y religiosas así como el poder eran ejercidos por el rey. Muy poco es conocido acerca de este periodo de Roma, ya que las fuentes históricas más relevantes están perdidas y muchos de los eventos de este periodo son considerados legendarios o míticos.
Lamentablemente, la mayoría de los registros de la Roma antigua fueron destruidos   cuando fue saqueada por los Galos en el 390 A.C., y conocemos de estos sucesos por fragmentos de escritos que fueron producidos durante el periodo de la República.
DESARROLLO DEL CONCEPTO DURANTE LA REPÚBLICA
El número de PONTÍFICES, elegidos por CO-OPTATIO (los miembros restantes nominaban a su nuevo colega) de por vida, era en un principio cinco, incluyendo al Pontifex Maximus. En un principio, los pontífices sólo podían venir de la vieja nobleza, los patricios. Sin embargo, en el 300. A.C. / 299 A.C. la LEX OGULNIA abrió el cargo a los plebeyos, así parte del prestigio de dicho título fue perdido. Pero no fue hasta 254 A.C. que Tiberius Coruncanius se convirtió en el primer plebeyo en ejercer el cargo de Pontífice Máximo. La LEX OGULNIA también incrementó el número de pontífices a nueve (incluido el Pontífice Máximo).
En 104 A.C. la LEX DOMITIA estableció que la elección de los pontífices sería llevada a cabo por el COMITIA TRIBUTA (una asamblea de los ciudadanos romanos divididos en distritos de votación), sólo 17 de las 35 tribus romanas tenían derecho a votar. Esta ley fue abolida por Lucio Cornelio Sila en el 81 A.C. por la LEX CORNELIO DE SACERDOTIS, que restauró el derecho de CO-OPTATIO a los grandes colegios de sacerdocio. También durante el gobierno de Sila se elevó el número de PONTÍFICES hasta 15 (incluido el Pontífice Máximo).
En el 65 A.C., cuando Julio Cesar era Pontífice Máximo la LEY DE SILA fue abolida, instaurando una forma modificada de la LEX DOMITIA, reinstalando la elección por COMITIA TRIBUTA. Sin embargo Marco Antonio restauró después el derecho a CO-OPTATIO. También con Julio Cesar, el número de pontífices fue incrementado a dieciséis, incluido el Pontifex Maximus. El número de pontífices varió durante el Imperio, pero se cree que regularmente fueron quince.
En la República Romana el Pontifex Maximus era el mayor cargo en la religión romana, que se caracterizó por ser cercana al estado. El cargo era el de mayor importancia entre los PONTÍFICES, en el colegio sagrado principal Collegium Pontificum, institución que la persona envestida con el título dirigía.
De acuerdo a Livio, después de la caída de la monarquía, los romanos, también crearon el cargo del sacerdocio del REX SACRUM (rey de los rituales ó rey de los rituales sagrados), para llevar a cabo las tareas religiosas, rituales y sacrificios previamente encargados al rey. A la persona que ejercía este cargo, le era sin embargo prohibido el asumir cualquier cargo político o asiento en el Senado, como una precaución para no convertirle en tirano.
El REX SACRUM fue después subordinado por los fundadores de la República Romana al Pontifex Maximus como una garantía contra la tiranía. Otros miembros de este sacerdocio incluían a los FLAMINES (sacerdotes devotos a un dios en particular) y las VÍRGENES VESTALES. Durante la República temprana, el Pontifex Maximus elegía a los miembros de estos grupos. Existían además muchos otros cargos religiosos, incluyendo los augures y los arúspices (dos rituales originalmente etruscos para conocer la voluntad de los dioses) La residencia oficial de los Pontifex Maximus era el Domus Publica, que yacía entre la casa de las vírgenes vestales y la Vía Sacra.
 A pesar de que el Pontifex Maximus era también un magistrado, no se le permitía utilizar la TOGA PRAETEXTA (toga con el borde púrpura), sin embargo podía ser reconocido por el cuchillo de hierro (secespita) o la PATERA y su toga distintiva, cuyo manto le cubría la cabeza. Esa famosa toga púrpura de los senadores, es ahora el tan orgullosamente usado uniforme de los cardenales, otro oficio de origen oscuro y pagano.
El pontífice no era simplemente un sacerdote, tenía autoridad política y religiosa. No se sabe con certeza cuál de las dos era la de mayor importancia.
En la práctica, particularmente durante la República tardía, el cargo de Pontífice Máximo era ejercido generalmente por un miembro de una familia políticamente importante. Era una posición de gran prestigio para quien la ostentaba; así Julio Cesar se convirtió en pontífice en el 73 A.C. y pontífice máximo en el 63 A.C.
Más tarde con la apostasía de los líderes de la iglesia en Roma, el obispo "cristiano" vendió su primogenitura,  haciéndose llamar "Pontífice" y más tarde "Pontífice Máximo"  hasta hoy que le llaman "SU SANTIDAD, EL SUMO PONTÍFICE" (Entiéndase, lo es, más del Cristianismo, sino de la Religión Romana que es la religión politeísta babilónica que vive a sus anchas  dentro del Vaticano)

domingo, 22 de mayo de 2011

EL HIJO ES EL PADRE Y JESÚS ES EL ESPÍRITU SANTO

INTRODUCCIÓN.
Pastores Juan Daniel Alcántara Hernandez, Ricardo González
Zepeda y Javier Francisco Flores Martínez
Estudiar la Biblia bajo la dirección del Espíritu Santo es maravilloso. Y cuando la restauración llega a nuestras comunidades, hay un despertar del estudio de la Palabra.

EL HIJO ES EL PADRE.
Dice Isaías 9.6: "Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz."
Este es un versículo que la mayoría de las congregaciones trinitarias enseñan a sus niños para que vestidos de angelitos lo repitan en la fiesta de la natividad del dios Tamuz (24 de diciembre) aunque por supuesto, muchos de sus líderes siguiendo la apostasía católico romana piensan que es la noche en que nace el Niño Dios.
Sin embargo aunque un buen número de pastores y discípulos evangélicos lo repiten porque lo aprendieron de memoria; nunca han reparado en lo que realmente dice.
¡Cuál es el niños que nos es nacido y el hijo que nos es dado? Es Jesús el Hijo de Dios. No creo que alguien discrepe de esta afirmación. Y claro está que el principado es sobre su hombro. Él ,Jesús, es Príncipe de paz.
Sin embargo en que falta incurre quien llama a alguien con un título o nombre que no es verdadero? ¡EN UNA MENTIRA!
¿La Biblia tiene afirmaciones mentirosas? ¿Cómo es que al niño que nos es nacido e hijo que nos es dado SE LLAMARÁ PADRE ETERNO? UN TRINITARIO DIRÍA QUE INCOHERENCIA.
Pero la Biblia dice: "Se llamará PADRE ETERNO". ¿Sólo se llamará PADRE ETERNO o es PADRE ETERNO?
Esta declaración bíblica afirma que el HIJO ES EL PADRE, O QUE EL HIJO SE LLAMA PADRE, si gustas una afirmación más literal. ¿Y la persona del padre y la persona del hijo? EL HIJO QUE NOS ES DADO ES EL PADRR ETERNO.

  II.- JESUCRISTO ES EL ESPÍRITU SANTO
¿CUÁNTOS SEÑORES TENEMOS?
Amado hermano: Continuemos nuestro estudio sobre EL DIOS UNIPERSONAL que se ha revelado en la Biblia.
Dice II Corintios 3.17: "Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad"
Este es un versículo que repetimos mucho en las iglesias pentecostales y neo-pentecostales, porque "donde está el Espíritu del Señor, hay libertad"
Pero el corazón del versículo es este. 2EL ESPÍRITU ES EL SEÑOR"
Cientos de veces y por muchos países en mis estudios bíblicos leo este versículo e inmediatamente después les pregunto: ¿Quién es el Señor, según este versículo?
El 95% de veces, la gente responde: "JESÚS".
Y LES VUELVO A DECIR, PERO DE ACUERDO A ESTE VERSÍCULO...... y aun así, muchos vuelven a decir "Jesús". Entonces, después de varios intentos les pido que leamos nuevamente el versículo y llegamos a la verdad aquí revelada: "EL SEÑOR ES EL ESPÍRITU" o sea que el ESPÍRITU SANTO ES EL SEÑOR.
Luego procedemos a Leer Efesios 4.5 que dice: "un Señor, una fe, un bautismo"
Y pregunto: ¿Cuántos Señores tenemos? Allí sí todos responden solamente UNO. Muy bien, les respondo.
Ahora busquemos Filipenses 4,10.11: "para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre."
Y vuelvo a preguntar: ¿Quién es el Señor según este pasaje? TODOS RESPONDE: JESUCRISTO
Y venimos al desenlace. Entonces ¿Cuántos señores tenemos? Porque II COrintios 3.17 dice que el Espíritu es el Señor y Filipenses 2.10-11 dice que Jesucristo es el Señor. Entonces aparentemente tenemos dos señores. Uno que es Jesús y otro que es el Espíritu Santo. Pero como dice Efesios 4.5 que solo tenemos un señor. Entonces ¿a quién escogemos por señor?
OBVIO: TENEMOS UN SÓLO SEÑOR, por JESUCRISTO Y EL ESPÍRITU SANTO SON UNO Y EL MISMO.
La idea babilónica de que hay una segunda persona y una tercera persona en DIOS es blasfema. DIOS ES SOLO UNO.