jueves, 13 de enero de 2011

EL BAUTISMO EN AGUA

Pastor bautizando en el Nombre de Jesucristo.



Descripción: http://tbn0.google.com/images?q=tbn:RU9tfsUockGcWM:http://www.comunidaddecristo.cl/Noticias/Anny1.gif





DEFINICIÓN ETIMOLOGICA:
Bautismo se deriva del término griego, (egw baptizw)  EGO BAPTITZO, que significa, YO SUMERJO, o  YO TIÑO.  Así que bautizar es sumergir. Cuando el término se aplica a la fe cristiana, los nuevos convertidos,  son sumergidos en agua en el Nombre de Jesucristo con quien tienen una triple identificación.

SIGNIFICADO ESPIRITUAL DEL BAUTISMO:

Romanos 6.1-9 dice: “1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?
    2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?

    3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?

    4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.(A)

    5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;

    6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

    7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.

    8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;

    9 sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él.

    10 Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive.

    11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

    12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias;

    13 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.

    14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia”

De acuerdo al pasaje anterior,  el bautismo en agua, es una identificación con Jesucristo en:
v Su muerte. Porque así como Jesucristo murió, el viejo hombre muere al pecado.
v Su sepultura. Jesús fue sepultado, y cuando uno muere también es sepultado. Aquí el que muere es el viejo hombre. La vida vieja. Por tanto la inmersión es la única forma válida para que el simbolismo sea pleno.
v Su resurrección. Así como Jesucristo resucitó de los muertos, cuando el creyente sale de las aguas, viene a una vida nueva en Jesucristo.
v  
REQUISITOS PARA SER BAUTIZADOS:
Si nos preguntamos, ¿quién debe ser bautizado? La Escritura responde que deben hacerlo quienes:
v Han creído en el Evangelio. Marcos 16.16 dice: “El que creyere y fuere bautizado,  ese será salvo. Más el que no  creyere, ese será condenado.”
v Han decidido hacerse discípulos de Cristo. Discípulo, viene del término griego MATETES. Que significa: Aprendiz, seguidor. Y tiene la connotación de alguien que quiere caminar con su maestro y llegar a ser como es el maestro. Dice Mateo 28.19: “Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.”
v Quienes se han arrepentido. Dice Hechos 2.38: “Pedro les dijo, arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para remisión de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo”,
Entonces, ¿quién debe bautizarse? Quienes tienen la capacidad de creer, hacerse discípulos y arrepentirse de sus pecados. Por lo anterior sabemos que de acuerdo con la Palabra, los bebés y niños pequeños NO DEBEN SER BAUTIZADOS.

FORMULA DEL BAUTISMO:
Por favor nota que dice la Biblia, EN EL NOMBRE, y no dice en los nombres. EN EL NOMBRE,   ES SINGULAR. Se refiere a un solo nombre.
Tú puedes notar que en Mateo 28.19-20 el Señor Jesucristo establece la ordenanza del bautismo en agua. Veamos: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,(B) bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”
Pero en Hechos 2.38 está la ejecución de esa ordenanza: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”
He escuchado pastores que dicen: “Pedro pudo haber dicho lo que quiso, pero yo hago lo que dije el Señor Jesucristo. Pero entre lo que Jesucristo dijo y lo que Pedro dice: “Bautícese en EL NOMBRE DE JESUCRISTO”. No hay contradicción. Pedro obedeció perfectamente bien la orden del Señor Jesús.  No hay incoherencia, sino una perfecta concordancia. Pedro estaba acompañado de los 11 apóstoles y nadie dijo, “Pedro, te has equivocado”, o “Pedro no cambies la fórmula” Y es que Pedro y los otros once, entendían lo que lamentablemente muchos líderes todavía no entienden,   no han visto en la Palabra la fórmula, o aunque la vean, prefieren mantenerse en la tradición católico-romana. Pero es categórico que la Biblia nos enseña que todo lo que hagamos sea de palabra o de hecho, lo hagamos en el Nombre de Jesucristo.  Colosenses 3.17 dice: “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”

Así que, en la Biblia no hay contradicciones, ni dos fórmulas para el bautismo en agua. Solamente hay una. Bautizarse en el Nombre del Señor Jesucristo. Todos los casos de bautismos en agua que el Libro de Los Hechos narra, fueron ministrados en el Nombre que es sobre todo Nombre. Y ahora, en estos tiempos de restauración, Dios nos ha traído a esta revelación de la importancia suprema del Nombre que es sobre todo nombre: JESUCRISTO.
El siguiente párrafo lo tomo con reservas de su información, porque no conozco la versión del Evangelio Hebreo de Mateo de Shem Tov, ni la traducción Kadosh Israelta Mesiánica de Diego Ascuce (2003) del blog: http://visiondeprofetas.blogspot.mx/
El Bautismo debe hacerse en el Nombre de Jesús (Ro. 6:1-6; Col. 2:12-13; Hch. 2:38; 8:14-17; 8:37,38; 10:43,48; 16:30-33; 19:4,5; 22:16; 1 Co. 611; Gl. 3:26,27; 1 Jn. 2:6,12; Col. 3:17) Mateo 28:19 que es el único versículo que ordena bautizar en el triple nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Evidentemente no pertenece a las escrituras originales. La versión del Evangelio Hebreo de Mateo de Shem Tov no nombra la fórmula trinitaria, y la traducción Kadosh Israelita Mesiánica de Diego Ascunce (2003) expresa el texto de la siguiente manera: Mateo 28:19 “Por lo tanto, vayan a hacer talmidim (discípulos) a gente de todas las naciones, dándoles la inmersión en mi Nombre.” El bautismo invocando los nombres “Padre, Hijo, y Espíritu Santo” no se usó en el tiempo apostólico ni en los primeros siglos de la Iglesia, sino que fue una interpretación posterior que vino juntamente con todas las demás doctrinas falsas fruto de la apostasía, y que fueron aceptadas y confirmadas por el Concilio de Nicea en el año 325, y el Concilio de Constantinopla en el año 381. Hay claras evidencias de que las palabras “del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” en Mateo 28:19 fueron puestas en el evangelio de Mateo en un tiempo posterior a los cristianos primitivos, por lo menos, así lo establece Eusebio de Cesarea (265-339 dC), católico del tiempo del Concilio de Nicea (325).

martes, 11 de enero de 2011

LAS LENGUAS COMO ORACIÓN Y LAS LENGUAS COMO DON

Presbiterio de Filadelfia GAM ungiendo los sobres de
 diezmos para el año 2011, y  ser entregados a la iglesia. 

Versículo clave: “Así que, hermanos, procurad profetizar y no impidáis hablar en lenguas, pero hágase todo decentemente y en orden” I Corintios 14.19-20

Objetivo: Que cada discípulo sea establecido en la verdad bíblica de que hubo varios derramamientos del Espíritu Santo tanto entre judíos como entre gentiles, pero que la manifestación constante en cada derramamiento fue que los cristianos que recibían el bautismo en el Espíritu Santo hablan en lenguas. En ellos se manifestaba este maravilloso fenómeno espiritual que se ha dado en llamar glosolalia.

PROPÓSITO
Este BLOG es medular en el propósito de compartir sobre el DERRAMAMIENTO ACTUAL DEL ESPÍRITU SANTO en el CUERPO DE CRISTO. Ya que muy lamentablemente,  un sector  dentro de las iglesias evangélicas, siguen oponiéndose a la presente visitación del Señor. Y el   punto de desencanto para ellos el hecho de que quienes recibimos el bautismo en el Espíritu Santo, hablamos en lenguas. Y al ignorar que orar en lenguas y ejercer el diferente género de lenguas son dos bendiciones semejantes, pero diferentes, están más confundidos todavía. Pero tú, caro lector, en este capítulo encontrarás una claridad entre ambas manifestaciones del Espíritu, el hablar en otras lenguas como oración y el ejercer el don de diversos géneros de lenguas.

INTRODUCCIÓN
Seguramente que a mí me sucedió, lo que a miles y miles de cristianos. Al recibir el bautismo en el Espíritu Santo, pronto me encontré con cristianos que descalificaron mi experiencia “pentecostal” Y al abrumarme con argumentos contradictorios sobre las lenguas, llegó un momento en que no sabía que decirles acerca de la oración en lenguas y la manifestación del don de diversos géneros de lenguas.  Una noche de sábado, le rogué a Dios que me mostrara cómo explicar la distinción entre las lenguas como oración y las lenguas como don.

Y el Señor me habló. Tuve una visión, Vi las venas y las arterias de un cuerpo humano. Las venas son ascendentes hacia el corazón, y las venas descendientes hacia todo el organismo y me dijo el Señor: “En las venas corre sangre y en las arterias corre sangre. Pero la diferencia está en la dirección, Una es ascendente y otra descendente. Y me dijo el Señor, así son las lenguas. La oración es ascendente y el don es descendente.

DISTINCIÓN ENTRE SEÑAL INICIAL DE HABLAR EN LENGUAS  Y USO DEL DON DE  DIVERSOS GENEROS DE LENGUAS.
En este capítulo nos apoyaremos en lo que llevamos visto en los capítulos anteriores para establecer que: cada vez que hay un derramamiento del Espíritu Santo, la gente habla en otras lenguas, como una constante en el Libro de los Hechos. Así sucedió en Jerusalén en Hechos 2.4-6, en Cesarea, Hechos 10.44-45, y en Éfeso, Hechos 19.5-6.

Es muy probable, que cuando el Apóstol Pablo escribe su primera carta a los Corintios,  está trabajando en el establecimiento de la Iglesia en Éfeso. Por eso resulta doblemente significativo que al abordar el tema de la glosolalia, ponga unas normar, que desglosaremos en los segmentos siguientes de este capítulo, pero que anotamos aquí a guisa contraste entre lenguas como oración y lenguas como don.
Dice I Cor. 14.27-28: “ Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios.”
¿Cómo podemos reforzar la tesis de que lenguas como oración es una cosa y lenguas como don es otra? Porque Pablo está en Éfeso ministrando,  se derrama el Espíritu Santo y todos hablan en lenguas, no hay interprete, no lo hacen por turno, y él no reprende a nadie en ese culto; entre tanto que, al escribir a los corintios pide que al manifestarse las lenguas (seguramente como don),  hablen a más dos o tres, que sea por turno y que haya intérprete.
LA SEÑAL INICIAL DE HABLAR EN LENGUAS ES PARA TODOS.
Lo anterior nos da suficiente base bíblica para sustentar que la señal inicial de  recibir el bautismo en el Espíritu Santo es hablar en otras lenguas.  Que esta señal es para todos. Ya hemos visto los casos de Jerusalén, Jope, Cesarea y Éfeso. Por eso es exegéticamente incorrecto escudarse en I Corintios 12.10-11 que dice: “A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere”
He escuchado a predicadores decir algo como esto: “Es claro que el Espíritu Santo reparte los dones como quiere, y a mí no me dio el don de lenguas.”  En medio de su desconocimiento de las Escrituras, dichas personas dicen una verdad a medias. Es probable que Dios no les haya dado el don de diversos géneros de lenguas, pero lo que no saben es que hablar en otras lenguas como señal inicial de haber recibido el bautismo en el Espíritu Santo es para ellos también.
Cuando decimos que es para todos, no podemos de allí concluir que quien no ha tenido la experiencia de hablar en otras lenguas, no está lleno del Espíritu Santo. De ninguna manera. Lo que aquí presentamos es un modelo bíblico. Pero no una regla inflexible, y menos para menospreciar a alguien que no haya tenido esta manifestación, o cuando menos que no la haya tenido hasta ahora.
LA SEÑAL INICIAL DE HABLAR EN LENGUAS NO REQUIERE INTERPRETE
Establezcamos de manera directa lo que antes, en este mismo capítulo ha quedado implícito: cuando estamos frente a la manifestación del Espíritu Santo llamada  oración en lenguas, no se requiere interpretación.

Recordemos que en la Biblia no hay contradicción, y por lo tanto entre Hechos 2.4-6, Hechos 10.44-45, Hechos 19-4-6 y I Corintios 14.27-28 NO HAY CONTRADICCION.



LA SEÑAL INICIAL DE HABLAR EN LENGUAS NO REQUIERE QUE SE HAGA POR TURNO.

Con base en los mismos pasajes bíblicos del segmento anterior, podemos afirmar que orar en lenguas, no requiere que se haga por turno. De otro modo las iglesias de Jerusalén, Cesarea, Jope y Éfeso huyeran estado fuera de orden, lo cual no es así.

LA SEÑAL INICIAL DE HABLAR EN LENGUAS ES ASCENDENTE, ES ORACIÒN.
Si alguien me pregunta ¿Qué dirección tiene la señal inicial de hablar en otras lenguas? La respuesta es categórica y clara. Su dirección es ascendente.

Porque la oración ascendente, no está sujeta a las normas para el uso del don de diverso género de lenguas:
1)        No necesita interprete porque Dios conoce todos los idiomas, celestiales y terrenales
2)      No necesita ser por turno, porque Dios tiene la capacidad de entendernos a todos los cristianos del mundo a la vez.
3)     No tienen que ser sólo dos o tres, porque Dios es Omnipotente y puede escuchar  a millones y millones a la vez.


Por otro lado, tenemos la reglamentación establecida en I Corintios 14, para el uso correcto de las lenguas como don. Pasemos a revisar a groso modo dicha reglamentación:

El uso del don de diversos géneros de lenguas tiene que ejercitarse junto con el don de interpretación de lenguas, porque solo así se cumple su objetivo. ¿Por qué?
Porque cuando se hace uso del diverso genero de lenguas, su dirección es descendente. Esto es, surge un mensaje en el corazón de Dios, quien usa a un siervo lleno del Espíritu para dar dicho mensaje en lenguas, pero si el mensaje no tiene interpretación, no cumple su objetivo.
Lenguas más interpretación igual a profecía. Alguien se preguntará: ¿Y para que lenguas e interpretación si hay profecía? Estos dos dones son un símbolo  de la interdependencia que debemos reconocer todos los santos.
Ahora si vemos claramente el por qué cuando hacemos uso de diversos géneros de lenguas, se requiere:
1)     Que sea a lo más dos o tres.
2)     Que haya interprete.
3)     Que sea por turno.

LA LENGUA SIMBOLO DE TOTAL RENDICION
Es oportuno afirmar aquí que, la lengua es un miembro que nadie puede dominar. Dice Santiago 3.3-8: “He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo. Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere.  Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí,  ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la naturaleza humana; pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal”
Y resulta altamente significativo que al recibir el bautismo en el Espíritu Santo, experimentamos una rendición total a Dios. Y que Él tome control de nuestra lengua, es la bendición más extraordinaria que puede acontecernos. Así que  tener esta experiencia de ser bautizados en el Espíritu Santo con la señal inicial de hablar en otras lenguas tiene una importancia mayor de la que se le quiere atribuir por quienes no han tenido esta bendición, la bendición de ser bautizados en el Espíritu Santo.
NADIE PUEDE IMPEDIR HABLAR EN LENGUAS
Finalmente, con frecuencia sabemos de congregaciones en donde alguien habla en lenguas y el pastor o los oficiales de la congregación se lo prohíben abiertamente.
Al respecto I Corintios 14.39.40 dice: “Así que, hermanos, procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas; pero hágase todo decentemente y con orden.”  He sustentado durante los últimos 38 años de mi ministerio que si algún cristiano es coartado en su libertad de orar en lenguas en su congregación que  ha llegado el momento de salir de allí y pedir a Dios que le guie a tener un hogar espiritual donde pueda ser equipado. Porque una iglesia que prohíbe hablar en lenguas está en abierta contraposición de la Palabra de Dios.

CONCLUSIÓN
 Miles de cristianos sinceros encontrarán en este blog, la respuesta antes no hallada a varias de sus preguntas y dudas. Ahora tenemos claro en nuestra mente y en nuestro corazón que orar en lenguas y hacer uso del don de diferente género de lenguas son dos experiencias parecidas, pero diferentes, que la primera está al alcance de todos y la segunda al alcance de algunos, como el Espíritu Santo quiere.

lunes, 3 de enero de 2011

GOBIERNO BÍBLICO PARA LA IGLESIA

El profeta Joel Obed lavando los pies a los ministerios

Primero: Cristo es la cabeza de la iglesia y su suprema autoridad. Efesios 1.22 dice: “y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia” Efesios 4:15 dice: “sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”  Colosenses 1:18 dice: “y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia” por eso mismo, el gobierno de la Iglesia es teocrático. No hay lugar para democracia en el Cuerpo de nuestro Señor Jesucristo. Jesucristo es la cabeza. De Él l mana toda autoridad. Autoridad que ejerce mediante ministerios que son autoridades delegadas.
Segundo: La iglesia local debe ser interdependiente. Estudiando el Libro de los Hechos nos damos cuenta de esta gran verdad que el egoísmo humano quiere ignorar. Puntualicemos:
1)     La intervención de los apóstoles de Jerusalén en Samaria. Dice Hechos 8.14-17: ” Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.
 Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo”.
Si tienen razón quienes sustentan que el gobierno de la iglesia local no debe tener intervención de ministerios ajenos, ¿cómo explican que los apóstoles al saber que samaria había recibido la Palabra enviaron a Pedro y a Juan para ministrarles? Pedro y Juan no pertenecían a la iglesia local de Samaria, pero al venir fueron recibidos y se les reconoció.
2)     La convocación de los ancianos de Éfeso. Dice Hechos 20.17-21 dice: “Enviando, pues, desde Mileto a Éfeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia. Cuando vinieron a él, les dijo:
 Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia,
 19 sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos;
 20 y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas,
 21 testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.”
Si una iglesia local debe ser independiente en su gobierno, por qué los ancianos de Éfeso obedecieron el llamado de Pablo y vinieron a él para que les instruyera y les ministrara. Pablo no era el pastor de Éfeso, ni un anciano en Éfeso; pero era el apóstol bajo cuya cobertura los ancianos de Éfeso habían sido establecidos y al cual estaban sujetos.
3)     La apelación a los apóstoles de Jerusalén. En Hechos 15.1-4: “Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés,(A) no podéis ser salvos.  2 Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión.
 3 Ellos, pues, habiendo sido encaminados por la iglesia, pasaron por Fenicia y Samaria, contando la conversión de los gentiles; y causaban gran gozo a todos los hermanos. Y llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia y los apóstoles y los ancianos, y refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos”.
Si cada iglesia local debe ser gobernada únicamente por sus ancianos, entonces ¿por qué los ancianos de Antioquía apelaron a la autoridad de los apóstoles en Jerusalén? Si cada iglesia local debe gobernarse por sus ancianos sin la intervención de otros ministerios, los ancianos de Antioquía debieron tomar cartas en el asunto de si los gentiles debieran observar la ley de Moisés o no para ser buenos cristianos. Pero por el contrario, al ver que había una inminente división entre ellos, apelaron a la autoridad de los apóstoles y fueron a Jerusalén y allí ventilaron el asunto y fue resuelto, bajo la dirección del Espíritu Santo mediante Santiago el Apóstol presidente. Pues dice Hecho 15.19-21 que Santiago el hermano del Señor Jesús dijo: “Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre. Porque Moisés desde tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien lo predique en las sinagogas, donde es leído cada día de reposo” El verbo “yo juzgo” en griego es ego krinw  (Ego krino) que significa: “yo establezco, yo decido, yo juzgo”. 
4)     La ministración apostólica de Tito en Creta. Dice Tito 1.5: “Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé”
Tito no era anciano de alguna de las iglesias locales en Creta. Entonces ¿por qué tenía que ministrar a esas iglesias? Si cada congregación local debe ser autónoma en su gobierno, tanto Pablo como Tito estuvieron fuera de lugar. No debieron haber intervenido en esas iglesias.
Todo lo anterior solamente nos demuestra una cosa clara. Las iglesias locales deben ser interdependientes, y los ministerios de Efesios  2.20 deben ser lazos de interdependencia para todo el Cuerpo de Cristo. Efesios 2.20 dice: “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo”
3)  La iglesia debe estar gobernada por un liderazgo espiritual, integrado por los cinco ministerios establecidos por el Señor Jesucristo: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros.
Aunque es verdad que la figura de los “ancianos” eran un grupo de líderes entre los israelitas desde el tiempo de los libros de Moisés (el Pentateuco). Estos ancianos nunca actuaron de manera autónoma, por el contrario durante cuarenta años estuvieron sujetos a Moisés la autoridad delegada de Dios, que Dios levantó y no fue nombrado de manera democrática. Y cuadno éste murió, los ancianos se sujetaron a Josué, quien fue levantado como el líder por Dios, sin pedir el parecer del pueblo.
Los encontramos tomando decisiones políticas para sujetarse a la autoridad delegada de Dios que en este caso es un rey de Israel (2 Samuel 5:3), posteriormente en la historia, aconsejando al rey (1 Reyes 20:7) y representando a la gente en lo concerniente a asuntos espirituales (Éxodo 7:17:5-6, 24:1, 9; Números 11:16, 24-25 
La Septuaginta, la primera traducción griega del Antiguo Testamento (LXX) usaba la palabra presbuteroV  para “anciano.” Esta es la misma palabra griega usada en el Nuevo Testamento que también es traducida como “anciano.” Adicionalmente hay que tomar en cuenta que el término anciano es genérico de pastores y obispos. Esto es, son tres aspectos complementarios en un mismo ministerio. Anciano es el que gobierna, obispo es el que supervisa y pastor el que alimenta. Pero cuando Pablo los convoca a Mileto (hechos 20) y al venir ellos a él, les ministra, enseña que estos tres aspectos del ministerio, anciano, obispo y pastor son aristas de un mismo ministerio.
Sin embargo así como en el Antiguo Testamento Dios levantó a Moisés, a Josué, a Samuel, a David para gobernar al pueblo; en el Nuevo Testamento Dios levanta apóstoles y profetas y son ellos quienes asumen la autoridad delegada de Dios para las iglesias que están en el orden de Dios. Los ancianos no deben caminar sin cobertura apostólica.
En el orden de Dios, los apóstoles establecen a los ancianos y los ancianos están sujetos a los apóstoles. Dice Hechos 14.23: “Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído”.
Los ancianos tienen un papel importante sujetos a los apóstoles y al lado de ellos. Dice Hechos 15.2: “Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión”.
En el orden de Dios, en cada iglesia local hay un Presbiterio (grupo de ancianos) pero siempre presididos por un pastor titular que tiene la autoridad final bajo la cobertura de los apóstoles y profetas. De allí que cuando el Señor ordena a Juan escribir las epístolas en Apocalipsis no pide que escriba a las iglesias; sino al ángel de la iglesia. Al ángel. aggeloV. Angelos, el mensajero. O sea. El pastor que tiene la responsabilidad primaria de la vbida espiritual de la iglesia local.
Parecería, de acuerdo a los pasajes anteriores, que siempre ha habido una pluralidad de ancianos, pero esto no niega que Dios dote a algunos ancianos en particular con el don de la enseñanza, mientras que a otros con el don de la administración, etc. (Romanos 12:3-8; Efesios 4:11), así como tampoco se niega que Él los llame al ministerio en el cual ellos utilizarán dichos dones (Hechos 13:1). De esta manera, un anciano puede fungir como “pastor,” otro puede hacer la mayoría de las visitas a los miembros, porque tiene el don de la compasión, otro puede “dirigir” en el sentido de manejar los detalles organizacionales, etc. Muchas iglesias que están organizadas con la administración de un pastor y un diácono, realizan las funciones de una pluralidad de ancianos,
Vivimos tiempos de restauración. El gobierno bíblico está siendo restaurado. Cada día hay mayor número de pastores y discípulos en todo el mundo que reconocen que el orden de Dios en el gobierno de la iglesia es la teocracia. Cada día hay mayor revelación de que democracia es la potestad contra quien tenía que luchar el Arcángel Gabriel después de vencer al rey de Persia (la Idolatría)  (Daniel 9.20-23). La democracia como se conocen la cultura occidental, no tiene sustento bíblico para fines de Gobierno dentro de la Iglesia, y cuando se ejerce, produce divisiones y problemas serios.
La COMUNIDAD CRISTIANA FILADELFIA,  reconoce que la Teocracia es el orden de Dios para su iglesia. Hay iglesias con gobierno: Episcopal, Representativo o Democrático. Y hay otros grupos que no acaban de definir qué tipo de gobierno tendrán.
Teocracia viene de QeoV=DIOS y kratoV=PODER. La teocracia es el sistema bíblico de Gobierno, en el cual Dios es la única fuente de autoridad, y Él tiene autoridades delegadas en los Ministerios de Efesios 4:11 y II Cor. 2:28
Por eso, cada COMUNIDAD CRISTIANA FILADELFIA, no nombra pastores ni elige ministerios, solamente los reconoce, porque es el Señor quién los levanta.  En la  Teocracia hay un absoluto respeto a la dignidad humana y un total respeto a la voluntad de los discípulos.
De acuerdo a Efesios 2.20  los apóstoles y profetas son  lazos de unión e integración de todos los ministerios y discípulos en el Cuerpo de Cristo.

viernes, 24 de diciembre de 2010

¿NUEVO PENTECOSTES, AHORA?

Cientos de discípulos en Filadelfia recibiendo el Bautismo en el Espíritu Santo
con la señal inicial de hablar en otras lenguas.

EL ESPÍRITU SE DERRAMA EN LA FIESTA DE PENTECOSTÉS

Versículo clave: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”  Hechos 1.8

OBJETIVO: Entender que el derramamiento del Espíritu Santo en el Aposento Alto fue en cumplimiento de la Profecía de Joel con la señal inicial de hablar en otras lenguas.

1.- Una Doctrina categórica:
El bautismo en el Espíritu Santo es muy importante, y dicha importancia se desprende del hecho en que se menciona en el Nuevo Testamento  cuatro veces. Lo cual implica que estamos frente a una doctrina categórica. Doctrina categórica es aquella que está claramente establecida en la Palabra y enunciada de manera repetitiva.

En Mateo 3.11 dice: “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.”

En Marcos 1.7-8 dice: “Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado.
    Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo”
En Lucas 3.16 dice: “Respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”
En Hechos 1.8 dice: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”
Si la Biblia habla de este tema de manera clara y repetitiva, sabemos que se trata de un asunto de vital importancia. Sí, es de vital importancia recibir el Bautismo en el Espíritu Santo.
2.-  El Derramamiento en  Jerusalén.
Es maravilloso ver como los discípulos obedecieron al Señor, cuando les dijo en Lucas 24.49: “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto”
Porque los discípulos estuvieron en el Aposento Alto una semana completa en oración y espera del cumplimiento de la promesa. Hay quienes afirman que la espera duró 40 días. No.
Tomemos en cuenta que entre la Pascua y el Pentecostés mediaban 50 días. Desde la muerte  del Señor Jesús hasta su resurrección, transcurrieron 3 días. De acuerdo a Hechos 1.3, el Señor Jesús se apareció a los discípulos para darles mandamientos durante 40 días. Así que desde que el ascendió, hasta que descendió el Espíritu Santo solo hay una semana.
Aquí hay que destacar, que de más de 500 hermanos que estuvieron el  Monte de los Olivos para ver ascender a Jesús a los cielos, según afirma I Cor. 15.6,  solamente  120 estaban en el Aposento Alto cuando descendió el Espíritu Santo.  Los 380 restantes se fueron por no saber esperar en el Señor y se perdieron de la bendición. Eso pasa a los cristianos que no saben esperar que las bendiciones prometidas del Señor en sus vidas llegue en el tiempo de Dios.
Dice Hechos 2.1: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos”  En este versículo hay la idea implícita de un día “prometido” de Pentecostés. Y el elemento os unánimes.  De aquí que la unanimidad, es un factor determinante para que las bendiciones de Dios vengan y en particular para que el derramamiento del Espíritu Santo sea nuestra vivencia.
El término griego ó ómoqumadon  (homothumadon)  que se traduce unánimes, quiere decir, de común acuerdo. De ómoV  (homos) mismo y qumoV (thumos) mente.  Se usa 10 veces en el Libro de los Hechos y en Romanos 15.6. Cuando nos congregamos como iglesia de Jesucristo y estamos de común acuerdo, suceden cosas maravillosas.
Al derramarse el Espíritu Santo hay señales sobrenaturales. Dice Hechos 2.2-4: “Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
     y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
     Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”.
El viento recio y las lenguas de fuego sobre la cabeza de los discípulos son hechos notorios, pero el versículo 4 afirma que: a) Fueron llenos del Espíritu Santo y b) Comenzaron a hablar en otras lenguas.
Aquí el término lenguas, glosai  (glosai en Griego) significa idiomas. Pero ¿qué función tuvieron estos idiomas?  Las iglesias evangélicas de corte histórico, han sustentado desde siempre que esas lenguas fueron para anunciar el Evangelio a los que estaban presentes de muchos países del mundo, para que cada uno pudiera escuchar el mensaje en su lengua. El mismo muy respetado Dr. Juan Wesley afirma lo mismo.
Sin embargo, debemos considerar dos cosas:
a)    La ubicación geográfica del Aposento Alto. Como leemos que había gente de muchas partes del mundo en Jerusalén en el día de Pentecostés, tenemos la idea de que estaban todos juntos, y que en medio de ellos, vino el derramamiento del Espíritu Santo. Pero no era así. La multitud en todo caso, estaba en el templo. Y los ciento veinte estaban en el Aposento Alto.
He tenido el privilegio de estar en la ciudad de Jerusalén y trasladarme del atrio del templo hacia el Aposento Alto y hay una distancia considerable. En el autobús turístico hicimos unos 18 minutos de trayecto.
Tomar en cuenta esta distancia es importante para entender el motivo de las lenguas en Pentecostés.  Ya  que dice claramente  Hechos 2.4-6 dice: “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
 Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.
 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua”
Si notas bien, los ciento veinte no principiaron a hablar en lenguas porque se reunió la multitud, lo cual hubiera apoyado la teoría de que les predicaron el evangelio  en otras  lenguas.  Cuando fueron llenos estaban solos en el Aposento Alto, y al ser llenos del Espíritu Santo,  principiaron a hablar en lenguas. No había nadie extraño.
Pero hecho el estruendo, se agolpó la multitud para ver que era aquello y al llegar al Aposento Alto los encontraron hablando en lenguas. Eso implica que aunque nadie hubiera acudido, los ciento veinte de todos modos hubieran hablado en lenguas.
b)    Los que subieron a adorar en Pentecostés tenían un idioma común en el Templo, el hebreo.
El pueblo de Israel aun en la dispersión ha conservado su idioma el hebreo. En el templo tanto judíos como prosélitos participaban del culto en lengua hebrea. De manera que si tenían que recibir un mensaje, no necesitaban traducción. Así que,  no eran  necesarias  las  “lenguas extrañas” para la predicación, como sustentan grupos evangélicos históricos. Además, es claro que la predicación la dio Pedro (Hechos 2.14-39)  en hebreo y nadie tradujo el mensaje a otros idiomas.
Si el mensaje se hubiera dado en lenguas, la predicación de Pedro hubiera sido de más.  Con “el mensaje en lenguas” la gente se hubiera convertido. Pero era necesario que alguien predicara para  la  conversión de la gente. Entonces, las lenguas cumplieron otra función.
Entonces: ¿Para qué eran esas lenguas? En Hechos 2.11 dice: “cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.”  Hablar las maravillas de Dios es una frase clave. Hablar las maravillas de Dios es alabarle. Con la adoración expresamos lo que Dios es, y con la alabanza expresamos lo que Dios hace. Dios hace maravillas.
Como podremos corroborar más adelante, las lenguas son oración básicamente para alabar al Señor.
Finalmente leí en algún portal la peregrina idea de que el Espíritu Santo no se derramó sobre los ciento veinte, sino solamente sobre los 12 apóstoles.  Esa postura contradice la Escritura. Cuando Pedro predica lo primero que hace es mencionar la Profecía de Joel. Hechos 2.16-18 dice: “
“Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.”
Así que el pasaje nos da la promesa de un derramamiento sobre toda carne, diferente del derramamiento en el Antiguo Testamento que solamente era sobre algunos. Además en los derramamientos subsecuentes veremos que todos los presentes recibían el Espíritu Santo y no todos eran apóstoles.
Asentemos aquí que, la promesa de recibir el bautismo en el Espíritu Santo, está dada a todos los discípulos del Señor Jesucristo. Hechos 2.39 dice: “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”
CONCLUSION.
Han pasado dos mil años desde aquel glorioso Pentecostés, cuando fueron abiertas las puertas de la predicación del Evangelio a las naciones, una vez que se hubo derramado el Espíritu Santo sobre los ciento veinte en el Aposento Alto; y ahora disfrutamos la frescura de un nuevo derramamiento del Espíritu Santo en todo el Cuerpo de Cristo.